Octubre es el mes de las misiones, y desde la Diócesis de Astorga ya están inmersos en la Campaña del Domund, que vivirá su jornada central el próximo día 24. La diócesis tiene 298 misioneros repartidos por el mundo en diferentes misiones. Hay mayoría femenina con 189 misioneras y 109 misioneros. Además, Astorga y la zona zamorana de la diócesis con 140 y 92 misioneros, respectivamente, encabezan los proyectos. El Bierzo cuenta con 39 misioneros y Orense aporta 27.

La responsable de misiones en la diócesis, Loli Rodríguez, ha explicado que la última campaña se recaudaron 87.000 euros, entendiendo que la merma de ingresos se ha debido a que la población se ha volcado con otras entidades y realidades como las colas del hambre.

También el delegado pastoral de misiones, José María Vecillas, ha explicado que es importante preparar la campaña, implicar a toda la sociedad y estar al lado de los problemas de la gente, en definitiva, escucharles.

Junto a ellos, nos ha visitado el misionero Luis Carlos Rilova, destinado en Zimbabue. Nos ha contado que la pandemia ha pegado duro no solo por el virus, con menos incidencia que en España porque la población es mucho más joven, sino también por el hambre que ha ocasionado y las centenares de muertes que ha traído consigo no tener nada que llevarse a la boca. “Allí si no puedes salir de casa no comes”, ha dicho, asegurando que “en la primera oleada mucha gente murió de hambre”.

También ha destacado que pese a lo poco que tiene, la población es muy solidaria y generosa, se vuelca en las distintas campañas y ellos también aportan, “no esperan con las manos vacías”, ha señalado. Igualmente, ha dado a conocer algunos proyectos importantes como la puesta a punto de las más de 40 escuelas de la misión – hay muchos niños y adolescentes- o de las clínicas, importantes para prestar algunos servicios sanitarios. Ha destacado que ellos proponen proyectos y que cuando llega el dinero de las campañas se gestiona para cubrir las necesidades más urgentes.

En la misión en la que colabora Luis Carlos son unos 40.000 habitantes. Ha destacado que su lugar está allí, que África le ha dado mucho y que todo es una cuestión de actitud, “no es mejor un destino u otro, si no como tú lo afrontes y yo creo que mi lugar está en Zimbabue, porque creo que es el lugar que Dios quiere para mí”, ha terminado, animando a todos los diocesanos a participar en la campaña del Domund de la manera que sea posible para cada persona.