• El pabellón de Rectivía abre los días 18 y 19 de julio una nueva edición con entrada gratuita y piezas que van desde muebles antiguos y tallas hasta juguetes, relojes, vinilos o monedas

Hay objetos que valen por su historia y otros por el recuerdo que despiertan. La Feria de Antigüedades de Astorga vuelve los días 18 y 19 de julio con una edición más amplia que la anterior y la promesa de volver a sorprender a quienes disfrutan buscando ese libro, ese juguete o ese reloj que creían olvidado.

El pabellón de Rectivía reunirá este año 28 expositores, tres o cuatro más que en la pasada edición, según ha explicado esta mañana Francisco Blanco, de la asociación El Desván, durante la presentación celebrada en el ayuntamiento. A los habituales anticuarios que repiten se suman nuevos participantes llegados desde Girona, Ibiza, Alicante, Madrid, Cantabria, Galicia y distintos puntos de Castilla y León, una incorporación que, a su juicio, confirma el interés que sigue despertando la cita.

La variedad volverá a ser una de las señas de identidad de la feria. Los visitantes encontrarán desde muebles y tallas antiguas hasta monedas, billetes, relojes, vinilos, juguetes clásicos como los Madelman o los Airgam Boys, además de piezas de coleccionismo difíciles de encontrar fuera de este tipo de encuentros.

Durante la presentación, el concejal de Fiestas, Borja González, ha destacado la consolidación de una feria que alcanza ya su sexta edición y que, además del interés para coleccionistas y aficionados, invita a recorrer recuerdos de la infancia: “A todos nos gusta acercarnos a buscar el periódico del día en que nacimos o reencontrarnos con objetos que creíamos olvidados”, ha señalado.

Francisco Blanco ha explicado que buena parte de los expositores repiten cada año, una circunstancia que atribuye a la buena acogida de la feria. También ha animado al público a visitarla “con los ojos muy abiertos”, convencido de que siempre aparece alguna pieza inesperada entre los puestos.

La VI Feria de Antigüedades podrá visitarse el sábado 18 y el domingo 19 de julio, de 10:30 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas, con entrada gratuita. Durante dos días, Rectivía volverá a convertirse en ese lugar donde, entre muebles centenarios, vinilos, relojes o juguetes de otra época, es fácil encontrar mucho más que una antigüedad: un recuerdo.