El acto ha servido como primer anuncio público de la Semana de Pasión de este año. En su intervención, la jueza de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cristina Quiñones, ha subrayado que la Semana Santa “no es solo una fecha marcada en el calendario”, sino “memoria viva, tradición heredada, fe compartida y compromiso renovado”. Según ha señalado, el cartel constituye “la primera llamada a ese tiempo santo” y debe ser capaz de despertar emociones, remover recuerdos e invitar a la reflexión.
Quiñones ha explicado que la elección de la imagen responde a un sentido de responsabilidad ligado al papel que este año asume la cofradía dentro de la Junta Pro Fomento. Ha recordado el legado de generaciones de cofrades que han mantenido viva una tradición “que forma parte del alma de La Bañeza” y ha definido el cartel como un símbolo de unión e identidad colectiva. La representación de Cristo cargando la cruz, cayendo y levantándose, ha indicado además que transmite un mensaje vigente, en el que el sufrimiento no tiene la última palabra cuando se vive desde la fe y la esperanza.
Durante el acto también han intervenido representantes de otras cofradías bañezanas. El juez de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Luis Mantecón, ha insistido en la importancia de la implicación activa de los hermanos en las procesiones, señalando que la Semana Santa solo puede mantenerse si los cofrades participan de forma comprometida y no únicamente como socios de cuota. En la misma línea, ha destacado el valor patrimonial del conjunto de imágenes que procesionan en la ciudad.
Por su parte, Fernando Fernández, juez de la Cofradía Penitencial de las Águedas, ha animado a los hermanos y a los vecinos de La Bañeza a implicarse en los actos programados, recordando que las cofradías “no son nada sin ellos”. Fernández ha agradecido a la organización el desarrollo del acto y ha puesto en valor el cartel presentado, al que ha calificado como una imagen representativa y cuidada.
La presentación del cartel marca así el inicio del camino hacia la Semana Santa de 2026, una celebración que volverá a convertir las calles de La Bañeza en escenario de tradición y fe.