La Junta de Castilla y León ha aceptado la petición formulada por el Ayuntamiento de Astorga para que la ciudad rebaje su nivel de primera a segunda categoría y revocar así la decisión tomada hace dos décadas la que entonces era la corporación municipal. Una decisión que se traduce, principalmente, en los puestos de funcionario de habilitación nacional: secretario, interventor y tesorero. Los actuales no se verán afectados pero sí los próximos profesionales que los ocupen, según reza el documento.
La rebaja de categoría, como ha argumentado el alcalde, José Luis Nieto, en varias ocasiones, “tiene grandes ventajas” como por ejemplo la mayor capacidad para adquirir funcionarios de segunda categoría y mejorar la cobertura en caso de bajas o ceses temporales, aunque al rebajar la categoría del municipio también se traduce en una reducción del sueldo en estos cargos.