Queremos también agradecer a los vecinos del pueblo y de los pueblos cercanos que se acercaron a ayudarnos. Tristemente un vecino ha perdido su casa y toda su finca ha sido arrasada por las llamas. Todo nuestro apoyo para él y su familia. Aunque el incendio ha causado un terrible daño forestal, nos consuela saber que no hay que lamentar daños personales.
Este incidente nos deja una lección que debemos aprovechar: la importancia de mantener las fincas limpias y preparadas, es evidente que necesitamos mejores infraestructuras para enfrentar estas situaciones de manera mas efectiva ya que la primera línea de defensa ante un incendio somos nosotros mismos, los habitantes del pueblo. Es imperativo contar con mangueras y agua a presión adecuada así como con bocas de riego bien distribuidas y operativas, el problema es que somos pueblos pequeños, con recursos limitados, y la capacidad para abordar estas necesidades es escasa.
Reiteramos nuestro más profundo agradecimiento a todos los efectivos desplegados y a los vecinos por su inestimable labor.