• La protesta, que se celebrará en Ponferrada, recordará a las comarcas del Bierzo, La Cabrera, Laciana, Valdeorras, Ancares, Omaña, Maragatería, La Valduerna, Jamuz, Sanabria, Zamora, Galicia y Extremadura

La Plataforma Ciudadana Stop Incendios Noroeste Peninsular ha convocado para el próximo 8 de septiembre un acto de protesta en Ponferrada, que se desarrollará a partir de las 11.00 horas en la plaza de la Encina. La iniciativa, planteada como una concentración en silencio y con riguroso luto, busca recordar a las víctimas y exigir responsabilidades por los incendios forestales que en los últimos años han devastado amplias zonas del noroeste.

El colectivo ha declarado la fecha como Día de Luto Forestal, con la intención de convertirla en un símbolo de memoria y compromiso con el territorio. La protesta se plantea como un acto cívico y pacífico, que no pretende interrumpir los festejos tradicionales de la jornada, sino aportar un espacio de reflexión sobre la magnitud de los daños sufridos.

Stop Incendios señala que la convocatoria se dirige a toda la ciudadanía de las comarcas afectadas —El Bierzo, La Cabrera, Laciana, Valdeorras, Ancares lucenses, Omaña, Maragatería, La Valduerna y Jamuz— así como a territorios próximos como Sanabria, Zamora, Galicia y Extremadura. “Hoy lloramos nuestros montes quemados, pero también exigimos justicia y futuro. El silencio será nuestro grito”, afirma la plataforma en su comunicado.

El acto contará con símbolos visibles de duelo: vestimenta negra, lazos, guantes, manos pintadas o lágrimas dibujadas en el rostro. Los asistentes guardarán silencio y, como gesto de protesta, darán la espalda a los responsables políticos, a quienes la organización responsabiliza de la falta de prevención y medios en la lucha contra los incendios. Además, se anima a que los balcones luzcan banderas con crespones negros.

La plataforma subraya que el Día de Luto Forestal no se limita a una concentración puntual, sino que aspira a convertirse en un referente de conciencia colectiva frente a lo que define como un “ecocidio criminal”. En su mensaje, agradece también la labor de la plantilla de extinción y de los voluntarios que, pese a la precariedad de medios, han trabajado para salvar montes, cultivos y viviendas.