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La Unión de Campesinos de León protagonizó hoy una nueva movilización de protesta, que concluyó frente a la Subdelegación del Gobierno, para reclamar distintas mejoras para el sector. Su máximo responsable, Juan Antonio Rodríguez, reclamó un “cambio de rumbo” en la Política Agraria Común, PAC, y pidió “que le den una vuelta en Europa, porque ante amenazas de ciertos abastecimientos es una locura dejar de producir alimentos”.

Según denunció, los agricultores y ganaderos están “enrabietados” porque esperaban que la nueva PAC de 2023 paliara las deficiencias del sector y lo que hace es incrementar los costes. “Va a implicar más restricciones para abonos, medicamentos y fitosanitarios y vamos dejar de producir un 30 por ciento de las producciones actuales y ello implicaría beneficio para terceros países que no cumplen los estándares de calidad europeo”.

“Lo clarísimo es que Europa depende en el gas y en el petróleo y el 30 por ciento de los cereales está en manos de Rusia y España importa la mitad del aceite de girasol de Ucrania”, comentó y aludió a posibles implicaciones para los suministros de trigo y maíz.

También lamentó que, frente a la subida de los costes de producción, los precios que les pagan sigan “igual, congelados y sin que se haga ningún intento de que la cadena de valor funcione y se supriman las prácticas abusivas que dominan el mercado”. “Estamos hartos de ver a los políticos en granjas con zapatos de charol y el ministro, pasadas las elecciones, no aparece. Queremos los agricultores y ganaderos produzcan y que tengan un precio digno y vivir de ello, porque son los vigilantes y mantenedores del medio rural”, defendió.

Como un ejemplo de la situación que se vive aludió a que, en estos momentos, se renuevan los contratos en el ovino y la industria se niega a subir el precio de la leche y quieren obligar a firmarlos sin tener en cuenta los costes de producción. También se refirió al control del mercado de la leche por parte de las grandes superficies y criticó que se hable de venta de productos de proximidad cuando, por ejemplo, las legumbres que comercializa una gran distribuidora implantada en la provincia provienen todas del extranjero “y ni un solo kilogramo se compra en León”. “Teníamos minería y no hay. Seremos los próximos en desaparecer si esto no cambia”, sentenció.