El alumnado de la sede de León del Programa Interuniversitario de la Experiencia (PIEx) de la Universidad de León (ULE) asistió ayer a la última clase del curso académico 2020-2021 en el edificio del Aulario en el Campus de Vegazana. Un año atípico en el que los esfuerzos de docentes, participantes y responsables del programa han hecho que fuera posible su desarrollo con normalidad. Aunque únicamente impartido de enero a mayo, ya que hubo que adecuar los contenidos y horarios a la situación sanitaria provocada por la pandemia COVID-19, las clases se impartieron de forma presencial en las tres sedes del programa (León, Ponferrada y Astorga), sin registrarse incidencias.

Mª Teresa Llamazares, directora del PIEx de la ULE, asegura que la situación sanitaria hizo que “disminuyera considerablemente el número de personas matriculadas con respecto a otros años, sin embargo, permitió ofrecer clases presenciales guardando la distancia de seguridad necesaria, con la disposición de gel hidroalcohólico en las aulas, mascarillas y ventilación constante”. Aunque inicialmente el alumnado matriculado retrasó su incorporación presencial al programa, cuando lo hizo de forma paulatina destacó –según Mª Teresa Llamazares- “por su comportamiento admirable puesto que ha cumplido a rajatabla todas las indicaciones que se hacían en aras de la seguridad propia y ajena”.

Mientras que en la sede de León no hubo problemas en la asistencia presencial por la disposición de aulas grandes que permitían mantener la distancia de seguridad, en la sede de Astorga sí hubo que desdoblar el grupo de matriculados para evitar que hubiera demasiadas personas en la Biblioteca Municipal, donde habitualmente se imparte el programa. En concreto en Astorga, han sido 66 los alumnos matriculados este año.

La matrícula para el próximo curso se podrá formalizar en el Ayuntamiento de Astorga los días 1,2 y 3 de septiembre y 6, 7 y 8 de septiembre.