Los obispos Mons. Jesús Fernández y Mons. Luis Ángel de las Heras presiden en León el claustro constitutivo de la nueva institución académica conjunta, adscrita a la Universidad Pontifica de Salamanca, acto en el que prestaron juramento los 28 profesores encargados de la docencia, la formación y la investigación

 Las diócesis de Astorga y León han puesto en marcha esta mañana el nuevo ‘Instituto Superior de Teología de Astorga y León – ISTAL’, la institución académica conjunta erigida en León por decreto de los obispos Jesús Fernández y Luis Ángel de las Heras el pasado día 15 de agosto y que hoy ha celebrado en su sede del edificio del Seminario Diocesano “San Froilán” de León su primer claustro. En esta sesión de carácter constitutivo, que ha estado copresidida por los obispos de Astorga y León como integrantes del Patronato del Instituto, se ha procedido a la toma de posesión de los veintiocho profesores que se encargarán de la docencia, la formación y la investigación, que han prestado juramento y han rubricado sus respectivos nombramientos. También se ha procedido a la elección de director, secretario general, así como los integrantes del Consejo del Instituto y las comisiones de publicaciones y bibliotecas.

‘FRUTO DE UNA IGLESIA SINODAL’

 El obispo de Astorga,Mons. Jesús Fernández, que ha asumido la responsabilidad de moderador en esta primera etapa del ISTAL, aseguró que “la inauguración del Instituto Superior de Teología de Astorga y León es un acontecimiento importante en la historia de la formación de los presbíteros en las iglesias particulares de León y Astorga” y destacó que desde hace ya seis cursos “los entonces obispos legionense, Mons. Julián López Martín, y asturicense, Mons. Juan Antonio Menéndez, de feliz memoria, se propusieron establecen una relación estable entre ambas diócesis, y se inició entonces una renovación de los estatutos vigentes en base a las directrices de la constitución apostólica del papa Francisco ‘Veritatis gaudium’ sobre las universidades y como resultado de esta tarea a la que nos hemos sumado los nuevos pastores diocesanos son los nuevos estatutos y la erección del ISTAL, que hoy tiene lugar de forma oficial y que es el verdadero fruto de la Iglesia sinodal”.

 En su intervención ante el claustro del nuevo Instituto, el prelado asturicense remarcó los objetivos del ISTAL para promover “el estudio e investigación de la doctrina católica para presentar con claridad el misterio de Cristo en el mundo de hoy”, fomentar “la formación superior de sus alumnos en las disciplinas propias y, en particular, la formación teológica y humanista de quienes se preparan en la Iglesia para el ministerio ordenado u otros ministerios de servicio a la comunidad eclesial” y contribuir “a la evangelización, iluminando desde sus competencias propias, los problemas que afectan al hombre de nuestro tiempo”. Y para responder a esos objetivos el ISTAL se pone en marcha como una entidad afiliada “a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca – UPSA como cauce para lograr el objetivo de alcanzar el grado académico de Bachiller que otorga dicha Facultad”. El obispo Jesús Fernández subrayó que estos fines del ISTAL han de seguir inspirados por “el propósito ya presente en el Concilio Vaticano II de aproximar teología y pastoral, fe y vida”.

FORMACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS

Una de las novedades fijadas en los estatutos del ISTAL es que además de servir a la formación intelectual de los seminaristas en los ámbitos filosófico y teológico, también el nuevo instituto “está abierto a miembros de institutos de vida consagrada, sociedades de vida apostólica y laicos que, presentando certificado válido de buenas conducta y de haber realizado los estudios pertinentes, sean idóneos para inscribirse en el primer ciclo de una Facultad eclesiástica”. Una novedad en esa apertura hacia los laicos que quiso remarcar el obispo de León, Mons. Luis Ángel de las Heras, quien agradeció “la colaboración de la Diócesis de Astorga en este caminar de los siglos, un caminar juntos como diócesis hermanas” y animó a todos los profesores “en esta opción conjunta porque estamos convencidos de la importancia de la formación no sólo para nuestros seminaristas, sino también para todos nosotros, para el clero, y también en esa apertura como espacio de formación para los laicos y la vida consagrada, con una perspectiva de formación abierta para todo el Pueblo de Dios”.