María, María Jesús y Antonia han dormido esta noche por primera vez en una cama, la primera vez desde el pasado jueves. Atrás dejan 56 horas en un coche por carreteras secundarias, esquivando tropas rusas, huyendo de los bombardeos pero sobre todo dejando atrás los últimos 20 años de su vida. Atrás quedan sus niños, sus profesores, quienes han sido sus familias estos años. Estarían deseando volver hoy mismo para recuperar su vida. Ahora en la distancia tienen la preocupación de saber que será de su gente allí.

Hablando con ellas te das cuenta de que están asimilando todo lo que les ha pasado en estos días. Y es que de un día para otro han tenido que abandonar su misión, han salido con lo puesto y han escapado de una guerra..

Los habitantes de la capital empezaron a acudir al metro o a los refugios habilitados ante los posibles ataques. En uno de los barrios de la capital viven tres monjas dominicas. María, María Jesús y Antonia, se habían acostado con cierta preocupación pero el amanecer les trajo las peores noticias. Porque aunque las tropas rusas estuviesen en la frontera y las advertencias fuesen cada vez más claras aunque hayas visto como mucha gente decide abandonar Ucrania, no te esperas que la amenaza se convierta en realidad. Nadie se espera la guerra en Europa.

Las hermanas María y Antonia, nuestras misioneras dominicas en Kiev, ya están en Madrid. Como te hemos contado en ‘La Linterna’ y en Cope Astorga han conseguido salir de Ucrania gracias a la Embajada de España y a los GEOS.