Después de 13 años como Delegado de Pastoral Juvenil en nuestra Diócesis D. Jesús ha querido darme el relevo y nombrar un nuevo delegado. Le doy las gracias por ello y por el entusiasmo que viene manifestando desde el inicio por la pastoral juvenil.

En este momento siento la necesidad de dar gracias a Dios y a tantas personas por la experiencia tan rica que la Pastoral Juvenil me ha aportado durante todo este tiempo.

Las actividades que he podido vivir de primera mano durante todos estos años y las personas a las que he conocido y con las que he trabajado, me han posibilitado un ministerio apasionante. La JMJ de Madrid y todo el trabajo en el Departamento y con las diócesis de Castilla y León desde entonces, las actividades diocesanas, las peregrinaciones, los encuentros… son tantas cosas, tantas personas, tantas vivencias. Yo no sería el mismo sin todo ello.

Os doy las gracias a todos, y doy las gracias a Dios. Gracias muy especialmente a mis colaboradores más cercanos, que en 13 años habéis sido muchos; ¡hemos dado lo mejor de nosotros! Ahora el Obispo me encomienda otra delegación, la de catequesis, donde continuaré intentando servir.

Al nuevo delegado, Luis Fernández Olivares, que casi todos conocéis, le deseo tanto bien como yo he recibido y os pido que le ayudéis tanto como a mi. Un abrazo a todos.

Enrique Martínez Prieto