La corporación municipal socialista de Luyego de Somoza, a través de su alcalde, Luis Martínez
Rodríguez, denuncia la falta de personal de enfermería de sustitución en su zona básica de salud,
lo que afecta a una población de unas 600 personas, y reclama a la Junta de Castilla y León que
garantice la prestación adecuada de los servicios sanitarios comprometidos en esta parte de la
comarca de la Maragatería.

“Cuando empezaron a faltar médicos nos dijeron que iban a suplir esas carencias con personal de
enfermería y trabajadores sociales”, explica el alcalde socialista, “ahora nos encontramos con que
el enfermero ha cogido vacaciones y nadie lo puede suplir, lo que provoca que no dispongamos de
ninguna atención sanitaria durante un tiempo”.

Martínez recuerda que, actualmente, se encuentran funcionando tres consultorios médicos en el
municipio, “el de Tabuyo del Monte, Priaranza de la Valduerna y Luyego de Somoza”, los cuales
cubren las localidades mencionadas, así como las otras tres restantes: Quintanilla de Somoza,
Villalibre de Somoza y Villar de Golfer.

“Desde el Ayuntamiento, a raíz de la pandemia, pusimos al día todos los consultorios, en cuanto a
equipamiento y servicio de autobús desde los pueblos hasta Tabuyo para el día en que se realizan
extracciones de sangre”, detalla el alcalde del municipio al norte del Teleno, “el problema es que,
desde la Junta, nos dijeron que no nos preocupáramos porque hubiera menos médicos, porque se
iba a suplir con enfermería, y ahora resulta que tampoco hay enfermeros”.

“Nos hemos puesto en contacto con la dirección de Enfermería, nos comunicaron que tenían una
reunión en Valladolid y que se pondrían en contacto con nosotros, pero no hemos vuelto a saber nada”, lamenta, “a los responsables del Gobierno autonómico se les llena la boca con las medidas
que dicen que adoptan hacia la llamada España vaciada. Al final hablan mucho, pero hacen poco”.

Por su parte, el procurador y responsable de la secretaría de Sanidad del PSOE de León, Diego
Moreno, achaca a “las pésimas condiciones laborales, en las cuales la Junta de Castilla y León
mantiene al personal del sistema público de salud, el déficit de profesionales sanitarios en la
provincia”. “No se puede permitir que las zonas rurales, en las que viven las personas de mayor
edad y, por tanto, donde más se depende de una buena sanidad, no se cubran las necesidades
básicas de los vecinos y vecinas, que en muchos casos se ven obligados a acudir a los servicios de
urgencias de la capital, lo que al final acaba colapsando los mismos”, concluye.