La exposición ‘Mujer, nobleza y poder’, del Archivo de la Nobleza de Toledo recala en la ciudad hasta el 5 de enero. Se puede visitar los jueves y viernes de 18.30 a 20.30 y los sábados y domingos de 12.00 a 14.00 horas

La sala de conferencias del Teatro Gullón acoge hasta el 5 de enero la exposición ‘Mujer, nobleza y poder’, una muestra que reúne más de una veintena de documentos, dos vestidos y paneles explicativos y que pretende ser una mirada en femenino a la existencia de grandes personajes que ostentaron el poder o fueron piezas destacadas en el tablero político de su época. En ella se exhiben documentos de Leonor de Guzmán, Beatriz Galindo “la Latina”, Teresa Enríquez, Beatriz de Bovadilla, Juana Pimentel, viuda de Alvaro de Luna, Ana de Mendoza, princesa de Éboli o Josefa Pimentel, condesa-duquesa de Benavente, y de otras no tan conocidas como Catalina de Vargas Carvajal, condesa de Castillejo o Mariana Walstein, marquesa de Santa Cruz.

La mujer siempre ha tenido un papel capital en nuestra historia común. Aunque la mentalidad medieval relegó a las mujeres a las categorías de madres, monjas o brujas, el Renacimiento y la Edad Moderna alumbrarían un nuevo universo mental.

A pesar de todo, muchas damas nobles, con frecuencia desbordaron el rol misógino tradicionalmente asignado a las mujeres en la familia, el espacio doméstico o el ámbito público, para tomar las riendas de su propia existencia, de su linaje o incluso de todo un estado señorial. Estas, haciendo uso de sus privilegios, pero también de los resortes legales que socialmente les estaban permitidos, fueron capaces de articular sus propios espacios de poder más allá de su ámbito familiar y doméstico, como ha explicado Arancha Lafuente. Gobernaron e impartieron justicia como señoras de vasallos, fueron activas mecenas y promotoras del arte. Participaron e intrigaron activamente en la Corte y en la vida política y social de su propia época mediante relaciones sociales y redes familiares que les posibilitaron el acceso al poder y a la Corte como medio de promoción personal y social, algo vedado a mujeres de otros estamentos y nivel económico.

A través de los documentos e imágenes coetáneas expuestas, se podrán contemplar los secretos de su vida cotidiana, desvelándose su discreta influencia sobre maridos o monarcas, así como las claves de su educación, su trasfondo devoto o filantrópico, e incluso el mecenazgo cultural o proyección en las artes. Se abarca un amplísimo espectro temporal, desde 1307 con un acta de vasallaje entre varias señoras de la villa de Pals (Girona), hasta 1925 con una medalla conmemorativa a la duquesa de San Carlos por la creación del Hospital de la Cruz Roja en Barcelona, hoy Hospital Dos de Maig. Se podrán contemplar concesiones de señoríos como el Palenzuela a Leonor de Guzmán en 1331, planos como el de la capilla de Álvaro de Luna en la Catedral de Toledo sufragado por María de Luna, licencias para leer libros prohibidos a la marquesa de Tolosa en 1793, o las cartas de la Duquesa de Osuna con artistas bajo su patrocinio personal como Moratín, Haydn, Boccherini o Goya.

El alcalde, Juan José Alonso Perandones, y el subdirector general de Archivos, Severiano Hernández, han destacado la importancia de esta exposición y del papel que jugaron y siguen jugando las mujeres. Además, desde la concejalía de Igualdad Chayo Roig ha insistido en que esta exposición también viene a quitar ese aura de “malvadas” sobre algunas mujeres como la princesa de Éboli.

La exposición ha contado con la introducción musical de Luis Miguel Silva que ha dado voz a todas esas mujeres silenciadas en la historia y víctimas de violencia. Lo ha hecho a través de los acordes de su viola de gamba.