Madres de toda España, y también de Astorga, integran el movimiento Guerreras con el corazón naranja. A través de redes sociales, y a raíz de la reciente expulsión de un niño leonés de su colegio, han decidido unir sus esfuerzos para dar más visibilidad al problema al que se enfrentan a diario y que se entienda de verdad lo qué supone vivir con TDAH tanto para los niños como para sus familias. Su crítica se dirige al sistema educativo, piden más refuerzo en los centros y como explica, Nuria Bautista, madre astorgana, “además todos debemos entender que el TDAH no termina a los 18 años”

Su pelea no solo se dirige a que se entienda y apoye a sus hijos, sino a los muchos afectados que conviven y luchan diariamente con este trastorno. “Niños que desde su más tierna infancia son juzgados y etiquetados”, explica, recordando el caso del niño del colegio de León. “Eso nos indignó muchísimo, y nosotras como familias también podemos hacer algo”.

En este sentido, estas guerreras, que en redes sociales se hacen llamar ‘La Brújula Naranja’ insisten en que necesitan que se entiendan y apoyen esas dificultades de nuestros hijos que les crean ansiedad, que les crean frustración, que les baja su autoestima y que en muchas ocasiones acaba en una depresión infantil que acarrean el resto de su vida. “Pedimos empatía, pedimos comprensión para el TDAH y pedimos que ayuden a nuestros hijos”.