Bajo el lema,”Nuestra indiferencia les condena al olvido”, en esta campaña 2022, el objetivo de la oenegé de la iglesia es dar a conocer la realidad para transformarla

El proyecto asignado este año a la delegación diocesana de Manos Unidas se va a desarrollar en Mozambique (África) y se trata de la mejora del acceso a la educación secundaria en el área rural. Los beneficiados directos serán unos cien alumnos que recibirán clases en aulas de 25 estudiantes. Además la congregación que gestionará el centro aprovechará también para impartir formación al profesorado nativo en épocas no lectivas. La demanda de estudiantes no para y la escuela secundaria más cercana está a 30 kilómetros, por eso las hermanas han tenido que establecer turnos y habilitar la biblioteca para poder dar clases, por eso se hace tan necesario este proyecto que necesita una cuantía de 40.210 euros.

Jesús Fernández, el Obispo de Astorga, ha querido denunciar la pobreza que sufren miles de personas en el mundo y ha ahondado en las causas que la producen y las posibles soluciones. Jesús Fernández destaca que la labor de Manos Unidas habla por sí sola con más de 500 proyectos en 2021 orientados a mejorar el acceso a la educación, la vivienda o la alimentación de los más vulnerables.

En su escrito el prelado también reconoce que la covid ha cambiado la realidad agudizando aún más los problemas. Por ello, Manos Unidas inicia una nueva etapa y explica que afrontar la desigualdad requiere entre otras cosas “superar la economía de la acumulación” y apostar por otra “del bien común”.

La jornada nacional de Manos Unidas se celebrará el 13 de febrero. El obispo presidirá la misa de las 12 en la catedral. Este año, la colecta de las iglesias de ese día también irá para la campaña de Manos Unidas. En esta ocasión, de momento, tampoco habrá comida ni actos con los colegios.