La postuladora de la Causa de Beatificación de las enfermeras mártires de Astorga, María Victoria Hernández Rodríguez, ha indicado hoy a Cope que el mayor acto de Caridad es dar la vida por el prójimo y una vez reconocido el martirio, como en este caso de las tres astorganas asesinadas en 1936, se llega directamente a la beatificación. María Pilar Gullón, Octavia Iglesias y Olga Pérez-Monteserín vivían muy unidas en Astorga, pertenecían a algunas asociaciones apostólicas y parroquiales de la Diócesis y demostraron una fantasía de la Caridad queriendo ayudar a los soldados en el frente como auxiliares de la Cruz Roja. Además, en este caso, el martirio va apoyado por una vida de fe, de compromiso apostólico y de coherencia de vida, ha indicado.

El día fijado para recordar a las enfermeras mártires de Astorga será el 6 de noviembre de cada año y María Victoria nos ha pedido hoy a todos que recemos para que pronto sea una realidad el proceso de canonización porque el ejemplo es muy luminoso.

En relación a la Causa del bañezano D. Ángel Riesco, la postuladora ha explicado se sigue la vía de la vida heróica, virtudes y fama de Santidad y de signos. De momento se ha conseguido la declaración de Venerable y se espera llegue pronto la Beatificación tras la constatación de un milagro. María Victoria ha indicado que también hay otras causas en Madrid relacionadas con nuestra Diócesis por tratarse de personas nacidas en Astorga o que han vivido varios años aquí. Siempre ha sido difícil conseguir la declaración de Beato ya que es un proceso muy largo, no obstante, la Iglesia no tiene incoveniente en renunciar a una beatificación si algún hecho que se pueda descubrir más tarde empaña esas acciones heróicas, ha apuntado.

El jueves 27 de mayo, María Victoria Hernández ofrecerá dos conferencias sobre el proceso llevado a cabo. A las 11 de la mañana en el Teatro Diocesano de Astorga y a las 8 de la tarde en el salón de actos del colegio diocesano San Ignacio de Ponferrada.

En cuanto al acto de beatificación del próximo día 29, a las 11 horas en la Catedral, estará presidido por el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y de cara a mantener la distancia de seguridad, será necesario llevar invitación para acceder al templo. Todas las personas que deseen asistir pueden recoger ya su invitación en el Obispado.