Los vencejos volvieron a dar alas a la poesía. Lo hicieron ayer por la tarde, en la 36 edición de Poesía para vencejos, un certamen auspiciado y cuidado por Felipe Pérez Pollán edición tras edición.

Este año, la Asociación la Armonía de las Letras quiso reconocer todo este trabajo “infatigable” en post de la poesía y la cultura y entregó el reconocimiento -que comparte nombre con la entidad- a Pérez Pollán, quien agradeció el premio y bromeó diciendo que “después de 36 años ya era hora”.

Además en el transcurso de la tarde también la fundación Conrado Blanco hizo entrega del Premio Nacional de Poesía “Conrado Blanco León” al poeta venezolano, y afincado en Astorga, Nestor Rojas. El trabajo ganador se titula “Si mi hermana hubiese leído las flores del mal”.

En el acto poético musical participaron Adolfo Alonso Ares, Isasy Cadierno, Andrés Peláez Broncano, Irene Fidalgo, Alicia Martínez y Antonio Colinas, quien destacó que la casa de poesía de La Bañeza se inaugurará este otoño para albergar su legado de 50 años y ser un centro vivo y de referencia.

No falto Bañezaina ni la música y cantante Ana Sarmiento, que deleitó al público con su canción de Trovador y su instrumento medieval. Además, un año más y van 36, el público volvió a responder a la llamada de la poesía a los pies del imponente torreón de Palacios. De la jornada salió, además, un objetivo “hablar de los pueblos en positivo porque la poesía es vida”.