La corporación astorgana se ha reunido esta tarde en un pleno ordinario que, como siempre, tenía intención de arrancar guardando un minuto de silencio y recordando a las víctimas de la violencia machista. El minuto de silencio se ha guardado y a las víctimas se las ha recordado pero no lo han hecho todos los concejales.

Antes de que la edil de Igualdad, Chayo Roig, leyera los nombres de las últimas mujeres asesinadas, la concejala del PP, Laura Galindo, ha tomado la palabra para explicar que los dos grupos de la oposición han decidido en esta ocasión no secundar la propuesta al entender que “el pleno podría ser cómplice de un acto machista y cobarde”, aludiendo a que “el teniente de alcalde presuntamente habría imputado unos hechos a su pareja por los que ella estaría pagando las consecuencias”, ha dicho Galindo, en alusión a un accidente registrado en la calle Mártires de Somiedo el pasado 12 de diciembre. Galindo ha reiterado el compromiso con las mujeres pero ha destacado que no “quieren secundar” lo que “en este momento concreto” considerarían “una hipocresía” al entender que “en este caso no se estarían respetando los derechos de las mujeres”.

Desde el PSOE, Chayo Roig, ha señalado que desde la “oposición parece que aún no han entendido lo que es la violencia de género”. Los concejales de la oposición han salido del salón y concluido el minuto de silencio han vuelto a entrar.

El pleno ha aprobado la venta de una parcela en Valdeviejas por unanimidad y únicamente con los votos del equipo de Gobierno ha salido adelante la moción de las plusvalías. Desde el PP, José Guzman, ha pedido al concejal de Hacienda que introdujera bonificaciones y planteara algunas reducciones. Un extremo que no se ha contemplado.E

La oposición no ha presentado ni ruegos ni preguntas, únicamente desde UPL se han cuestionado las ayudas para libros que, al parecer, están pendientes de un informe.