En el día mundial de la salud mental, desde la delegación astorgana de Salud Mental León, han querido compartir el manifiesto que reivindica el derecho a un trabajo digno, y el derecho a que la jornada laboral sea una vivencia agradable, positiva, enriquecedora. Lectura que ha llevado a cabo Rosi Álvarez, del comité en primera personal, en el Ayuntamiento donde ha estado acompañada de usuarios, concejales y representantes de otras asociaciones.

El manifiesto recoge que un proceso de recuperación culmina cuando la persona desempeña un rol social, siendo uno de los roles más satisfactorios la actividad profesional. Esto es así porque un empleo bien remunerado nos procura un proyecto de vida independiente, al tiempo que la responsabilidad determina la naturaleza de nuestra experiencia mental y nos ayuda a superar las limitaciones que, muchas veces, son solo auto percibidas.

“Con un trabajo conseguimos la autonomía, descubrimos nuestro potencial, y logramos sentirnos útiles, partícipes de esa conquista colectiva que es la sociedad. Para que el ámbito laboral sea respetuoso con la diversidad debemos afrontar el rechazo, la discriminación, o incluso el acoso. Al mismo tiempo, debemos cultivar espacios donde crezcan la autoestima, la seguridad y la confianza”.

Con el objetivo de conseguirlo, desde Salud Mental proponen fortalecer los equipos de prevención de riesgos psicosociales y concienciar a las empresas, públicas y privadas, pues las bajas producidas por este tipo de riesgos tienden a incrementarse y pueden comprometer su viabilidad.

Demandan una cultura del trabajo que promueva los factores psicosociales que favorecen la salud mental. Aspirar a ofertas de empleo con mayor valor añadido, y no solo en trabajos mecánicos y repetitivos.

También, consideran que, en ocasiones, la solución a un problema sólo es posible haciendo una lectura global del mismo. En este sentido, reclaman un “trabajo decente y crecimiento económico” e instan al tejido empresarial, y al Estado, para que generen oportunidades en el acceso al empleo ordinario, y hagan prospecciones, alianzas, y políticas creativas que alienten los itinerarios de inserción socio laboral.

“Trabajo y salud mental, un vínculo fundamental”, ha terminado Rosi Álvarez.