Cerca de dos centenares de caminantes han recorrido este domingo la zona quemada en el incendio del campo de tiro del Teleno del mes de agosto. Entre urces negras y ceniza en los caminos ha transcurrido la marcha organizada por la Asociación ‘Teleno Libre’ para recordar la vida calcinada en las faldas del monte de las minas de oro romanas, venerado por las tribus astures.

La marcha partía a las 9,30 horas de Quintanilla de Somoza para recorrer, en una jornada soleada, los 11 kilómetros entre la pedanía de Luyego de Somoza, Boisán y Filiel: la zona cero del incendio donde la riqueza arqueológica se entremezcla con la natural, es tierra donde las ‘arrugias’ de los vestigios mineros romanos asoman, en la parte no quemada, entre los alisos y los robles.

Los caminantes hicieron una parada en una de las tres lenguas de fuego que salieron del campo de tiro entre Boisán y Filiel. “Creemos que Defensa es responsable” de que el incendio rebasara el perímetro de la instalación militar y, por lo tanto, “de lo que se quemó fuera” del área de maniobras, explicaba el alcalde de Luyego y técnico de la BRIF de Tabuyo, Luis Martínez, porque en la tarde del 28 de agosto “vimos los camiones de la UME en el cortafuegos del campo de tiro y pensamos que estaban quemando para evitar que el incendio saliera, pero no fue así y no sabemos los motivos”.

Luis Martínez manifestaba que las cenizas de los caminos “son el suelo” erosionado que “ha perdido la capacidad de absorver agua, por eso vamos a tener problemas durante unos años” con los abastecimientos contaminados con cenizas y con la escasez, “es la experiencia que tuvimos en Tabuyo después del incendio de 1998”, provocado por los ejercicios militares. El alcalde de Luyego indicaba que “es otra cosa que tenemos que reclamar al Ministerio” de Defensa.

La marcha concluía en la plaza de Filiel con poemas de Paz Martínez y Toribio de Priaranza antes de la comida compartida. La jornada finalizaba con un concierto de Isamil9.