El nuevo modelo de contrato impuesto por la empresa deja absolutamente desamparados a los productores, puesto que entre otras cuestiones garantiza tan solo la recolección de una parte de la producción y obliga a realizar contratos individuales, en vez de contratos colectivos como hacían hasta ahora con la Asociación Lúpulos de León, con el riesgo de ruina económica que sus imposiciones pueden llegar a generar.
La realidad de lo que está pasando es el absoluto abuso de dominio por parte de Hopsteiner, puesto que es la única empresa que compra lúpulo en León y se aprovecha de este monopolio para asfixiar a los agricultores locales, que se ven en la encrucijada de no poder negociar condiciones en unas circunstancias más justas. En este contexto de imposiciones tan dañinas para los cultivadores, UGAL-UPA recuerda que las administraciones competentes no pueden mirar a otro lado.
Deben actuar con urgencia y hacerlo en varias líneas de apoyo. Por ejemplo, el lúpulo es un cultivo vulnerable a enfermedades como el oídio, que provoca daños elevadísimos, y si no se permite tratar con determinados fitosanitarios como ocurre a día de hoy, la pérdida de toda la cosecha es segura, con las penalizaciones que ello supondrá. Y, además, UGA-UPA considera que la Junta de Castilla y León tiene que actuar con responsabilidad social en defensa de un sector productor que vuelve a encontrarse con el muro de la prepotencia de una empresa, que impone sus condiciones sin escuchar a la otra parte y actuando desde una posición de absoluta fuerza en beneficio de sus intereses.
UGAL-UPA recuerda que el lúpulo de León es el mejor del mundo. Por eso, exige una respuesta inmediata de las administraciones para mantener un patrimonio único como éste que tenemos en León. Y es que el lúpulo en León sigue teniendo una gran relevancia socioeconómica en la provincia. Fija población en el medio rural, sobre todo joven, dado que se tiene que residir donde se encuentra la explotación para su atención directa y posterior recolección. Y, además, históricamente el lúpulo ha sido un cultivo rentable y la base del sostenimiento de varias explotaciones familiares de León. UGAL-UPA quiere respuestas y las quiere ya, puesto que cada día que pasa hay más incertidumbre para unos productores que deben iniciar la campaña hacia el 19 de marzo y que no saben las circunstancias en las que lo harán, debido a la política de “acoso y derribo” impuesta por el monopolio de Hopsteiner.