Según recoge la revista Defensa y la web defensa.com, la iniciativa, articulada a través de una UTE (Unión Temporal de Empresas) entre Rheinmetall Expal Munitions y EM&E, contempla el desarrollo progresivo de un sistema completo de artillería cohete de alta movilidad, con lanzadores, munición y vehículos de mando y reconocimiento.
El nuevo planteamiento sustituye la tecnología israelí inicialmente prevista y ha sido ya autorizado por Defensa, aunque con un ajuste en los plazos respecto al calendario inicial, que situaba la llegada del primer material a Astorga a finales de 2025.
Con esta dotación, el Regimiento de Artillería Lanzacohetes de Campaña nº 63 volverá a ser el único del Ejército de Tierra equipado con este tipo de armamento, tras la retirada en 2011 de los lanzadores Teruel.
Durante su visita a Astorga el pasado mes de octubre, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ya garantizó que el sistema SILAM se desplegaría en el RALCA 63 con material y tecnología española, sin que los cambios derivados del embargo afecten a las capacidades del regimiento.