La responsable de Derechos Sociales de la Diputación de León, Carolina López, ha compartido con un grupo de usuarios del centro Nuestra Señora del Valle la actividad de hidroterapia que los centros de atención especializada que gestiona la institución desarrollan a lo largo de todo el año en instalaciones de uso público y en convivencia con el resto de la población.

Acompañados y asistidos en todo momento por profesionales, los residentes de este centro ubicado en La Bañeza, que atiende a personas afectadas por discapacidad intelectual grave, disfrutan de los beneficios del agua para su salud física y psicológica en el centro León Termal Sport de Santa María del Páramo, por el que también han pasado cerca de un centenar de usuarios de Cosamai (Astorga) en las seis jornadas programadas en los meses de mayo y junio. Por su parte, los residentes de Sagrado Corazón y del centro de personas mayores Santa Luisa, ambos radicados en la capital leonesa, desarrollan esta misma actividad en el Spa QH de León.

A nivel del aparato locomotor, la presión de los chorros favorece que se relaje la musculatura, calma dolores y tonifica los órganos. Además, mejora la calidad del sueño, potencia la flexibilidad, activa la circulación sanguínea y estimula el sistema inmunológico. La sauna de calor seco ayuda a prevenir la hipertensión y a liberar toxinas a través de la sudoración, y la sauna de vapor mitiga los problemas respiratorios.

Pero además de los beneficios físicos, los terapeutas de los centros asistenciales destacan los beneficios psicológicos que tiene para los usuarios esta actividad compartida por todos los centros que se programa de forma anual con el objetivo de fomentar la participación social de los residentes y facilitar la convivencia entre las personas con discapacidad y el resto de la población. Esta actividad completa la atención especializada y adecuada a sus necesidades que reciben los usuarios en los distintos centros.

La Diputación de León gestiona cuatro centros (Cosamai, Nuestra Señora del Valle, Sagrado Corazón y Santa Luisa), a los que dedica 22 millones anuales en su presupuesto, a pesar de no tener la competencia oficial en esta materia, recuerdan desde la institución.