Es cierto que tenemos dos opciones, o no entrar al trapo de acusaciones, o bien devolver el juego de “y tú más”. Vivimos tiempos, por desgracia, en que el político, aquí en grado superlativo, entiende los medios como un buzón de propaganda, envía su foto, su propio “ataque” o cuento (ha sido chocante últimamente que donde no entran para un espectáculo, ni comprimidos, más de 2000 personas digan que han asistido 4000), y que la ciudadanía engulla , y así, día tras día. La crítica, el análisis con sus antecedentes, de la labor municipal prácticamente han desaparecido de los medios que podemos considerar serios.
Días pasados se han descolgado los concejales responsables de la promoción y el turismo con unas fotos y aspavientos sobre la existencia de una publicidad turística en el almacén de la propia oficina de turismo. Indica, en primer lugar, que pese a tantas dedicaciones exclusivas ni se han molestado en saber, durante más de un año en que han tomado el relevo con qué cuentan para la propia oficina, acudir a ferias, etc. Largan un número, 300.000, sin aclarar, pues dice que no saben (aducen incluso que se hicieron para establecimientos cerrados, sin decir cuántos ni cuáles) para qué sirve el contenido de las cajas; levantan sospechas sobre empresas (ellos precisamente con los cercanos encargos que hacen fuera), empresas que por cierto, durante su gobierno, en la legalidad, también surtieron al Ayuntamiento. No desean informarse antes de ofender (‘que se fastidien, que el lío ya está armado, y ya hemos hecho daño, piensan’), de toda una beneficiosa publicidad para Astorga y comarcas, efectiva para unos años, en que se promocionan más de 80 bienes, como monumentos, hoteles, casas rurales, museos, confiterías, etc.; tampoco de toda un serie postal de monumentos, fiestas, tradiciones…, o de tarjetas para encartar en tabletas de chocolate, etc. Todo ello para la propia oficina, o para concurrencia a ferias (parte de esa publicidad ya se ha llevado a las mismas).
No ha faltado este verano, por parte del actual alcalde, señor Nieto, considerar a la ciudad como una pasarela de propaganda. Así lo hemos visto con su paseo publicitario en Mérida Pérez, después de la monda de los tejos del Aljibe y la destrucción de la fuente del arquitecto Juan Múgica, como si hubiera tenido algo que hacer en esta obra, cuando no solo se opuso a su ejecución en un Pleno sino que con la mentira de que el alcalde entonces estaba destruyendo la muralla romana intentó que paralizase la obra Junta (la complicidad en esto es otra historia) para que el barrio se le echase encima. Una obra, decía, después de que hubiéramos conseguido dinero para ella y solventar trámites, de las faraónicas del alcalde. Y qué decir de la restauración actual de la muralla en la calle del Cristo en el que envían un panfleto a los medios y no mencionan, no ya nuestro trabajo, sino el del gobierno de la Nación que la concedió de la ciudad. Pintoresca fue la visita con un cargo de la Junta a una calle en uno de nuestros pueblos, aún sin proyecto ni contratación de obra. Nada ha hecho este gobierno, hasta ahora, relevante en dotaciones y urbanizaciones, que no fuera por nosotros conseguido para el municipio.
En cuanto a las fiestas se entiende mal que un concejal que cuenta por primera vez con dedicación exclusiva, y bien pagada, para este fin, no tenga hasta el viernes los programas (fueron varios, pero eso es otra historia, lo más chocante es cómo se pide dinero a locales de la ciudad para que se publiciten en ellos y figuran al tiempo otros de fuera que son de la competencia), tampoco el nefasto resultado del concierto celta, o del de flamenco; el olvido de las personas mayores, etc. Pero queremos pararnos en una cuestión, años precedentes, este mismo, se producen en la noche larga incidentes, a veces graves o muy graves. Creemos que en estos casos la prudencia es aconsejable, y no, como a nosotros nos sucedió con alguno avivar todo un espectáculo informativo, incluidos en los medios provinciales.
Carece este nuevo gobierno municipal, al menos en las cabezas dirigentes, de humildad, inflado de poder no deja de ejercer en la gestión la prepotencia, y no solo con nuestro grupo municipal, sino con ciudadanos, asociaciones a las que se acusa de elitistas, con artículos que otros escriben por encargo, pero que hacen suyos, contra personas que ejercen su libre derecho a la información o a la opinión.
Aún le quedan a este gobierno municipal casi tres años de mandato. Bueno sería que fuera otra su actitud. Y su gestión, pues pasa el tiempo y no solo no cumplen el compromiso de la construcción de un nuevo polígono (el actual siempre lo han desmerecido) con las importantes empresas que ya tenían comprometidas, o esas ayudas excepcionales para el comercio de la ciudad. Porque hasta ahora han retirado el dinero previsto para iniciar la compra de terrenos de ese nuevo gran polígono y no solo no han hecho nada por el comercio local, sino que no han continuado con las ayudas que para incentivarlo nosotros veníamos ejecutando.
Grupo Municipal Socialista