• El inmueble, propiedad de varios titulares, entre ellos la diócesis de Astorga, y en estado de deterioro avanzado, mantiene cortadas varias calles del centro; Patrimonio exige preservar las fachadas y el proceso administrativo tiene un plazo de hasta seis meses

El ayuntamiento de Astorga ha iniciado el procedimiento para declarar en ruina los inmuebles situados en Manuel Gullón 18-22 y Alonso Garrote 3, un expediente que abre la puerta a su demolición tras constatarse el avanzado deterioro estructural del edificio. La actuación afecta a un inmueble ubicado en pleno conjunto histórico de la ciudad, cuyo estado ha obligado a mantener cortadas varias calles del centro por riesgo para peatones y tráfico.

Según la documentación técnica municipal, el edificio presenta colapso parcial de cubiertas, pudrición de vigas de madera y daños generalizados en forjados y muros, agravados por la entrada de agua y el paso del tiempo. El deterioro ha provocado hundimientos en distintas zonas de la estructura y un riesgo de desplome hacia la vía pública, motivo por el que se adoptaron medidas de seguridad y se restringió el acceso a las calles colindantes.

El inmueble, con una superficie construida aproximada de 941 metros cuadrados, está formado por dos edificaciones históricas —una de 1911 y otra anterior a 1900— y pertenece, según el expediente, a varios titulares, entre ellos la diócesis de Astorga.

Demolición con conservación de fachada

Ante el estado del edificio, la propiedad ha presentado un proyecto de demolición que plantea el derribo completo de la estructura interior y la conservación parcial de las fachadas, concretamente hasta los dinteles de la planta baja. También se prevé recuperar y reutilizar elementos como balcones de forja y piezas de sillería y ladrillo decorativo.

El presupuesto estimado para la demolición asciende a unos 40.000 euros y el proyecto calcula una duración aproximada de cinco días de trabajo, con la retirada de más de 530 toneladas de escombros.

Sin embargo, la intervención no depende únicamente del ayuntamiento. El edificio se encuentra dentro del Conjunto Histórico de Astorga, declarado Bien de Interés Cultural, por lo que cualquier actuación debe contar con autorización de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural.

Condiciones de Patrimonio

Patrimonio ha señalado que la demolición total no está permitida en principio, al tratarse de un inmueble con protección ambiental dentro del casco histórico. Según los informes incorporados al expediente, las fachadas que dan a la calle deberían conservarse íntegramente, y cualquier sustitución del edificio requeriría un proyecto completo de nueva edificación.

El informe técnico municipal advierte, no obstante, de que mantener las fachadas superiores resultaría muy complejo y costoso desde el punto de vista técnico, lo que podría abrir un debate sobre la solución final.

Por el momento, Patrimonio no ha autorizado todavía la demolición, sino que ha condicionado cualquier decisión a que previamente se declare la ruina del edificio.

El procedimiento administrativo tiene un plazo máximo de seis meses para resolverse

El ayuntamiento ha iniciado ahora el expediente de declaración de ruina, que incluye un periodo de información pública de dos meses y un trámite de audiencia para los propietarios y posibles afectados. Tras estos pasos, los servicios técnicos deberán emitir un informe definitivo y el consistorio resolverá si declara oficialmente la ruina y qué actuaciones se ordenan.

El procedimiento administrativo para declarar la ruina del inmueble tiene un plazo máximo de seis meses para resolverse, según la documentación municipal.

Por ahora no se ha concretado cuándo podría ejecutarse la demolición ni cuándo se reabrirán las calles afectadas, una situación que desde hace tiempo genera malestar entre vecinos y comerciantes del entorno por los desvíos y restricciones en una de las zonas más céntricas de la ciudad.