• La muestra, dedicada al obispo y sus insignias, inicia una línea de exposiciones temporales y podrá visitarse hasta el 31 de mayo

Las piezas que durante años han pasado casi desapercibidas en las vitrinas del museo cambian ahora de lugar y de mirada. El trascoro de la Catedral de Astorga acoge desde este mes una nueva exposición temporal dedicada al obispo y sus insignias, una propuesta que busca acercar al público algunos de los fondos menos conocidos del templo y abrir una nueva etapa en la forma de mostrarlos.

El administrador diocesano, Javier Gay, ha explicado que la iniciativa nace con una doble intención: destacar piezas concretas del museo y reforzar su función didáctica. “Tenemos más de 400 piezas y muchas veces pasan desapercibidas. Al sacarlas y colocarlas en otro espacio, la gente puede fijarse en ellas y entender mejor lo que significan”, ha señalado.

La exposición toma como eje la figura del obispo y sus símbolos. En el centro se sitúa Santo Toribio, patrón de la diócesis, con una talla vinculada al taller de Gaspar Becerra que dialoga con el retablo mayor de la catedral. A su alrededor se distribuyen las cuatro insignias episcopales —anillo, cruz pectoral, mitra y báculo— junto a otras piezas textiles como cáligas, una casulla de cuero de gran valor histórico o una capa del siglo XVII.

Entre los elementos más llamativos se encuentra precisamente esa casulla, expuesta en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 y cuyo valor ya entonces superaba con creces el salario medio de la época. También se ha incorporado a la muestra un retrato de uno de los últimos obispos de la diócesis, muy vinculado a la ciudad, que completa el recorrido.

El técnico de la catedral, Noé Gordón, ha subrayado que esta es solo la primera de una serie de exposiciones que pretenden dar mayor visibilidad al patrimonio del museo, a menudo eclipsado por la propia catedral. La idea es ir renovando los contenidos y temáticas en los próximos años.

La muestra puede visitarse desde ahora y hasta el 31 de mayo, aunque se retirará temporalmente durante la Semana Santa —entre el Viernes de Dolores y el Lunes de Pascua— por necesidades litúrgicas. El acceso está incluido en la entrada habitual y es gratuito para los vecinos de Astorga, que podrán acercarse a redescubrir piezas que, aunque siempre estuvieron allí, ahora se muestran de otra manera.