Los montes de San Esteban de Nogales vuelven a brotar gracias a la solidaridad escolar. Esta mañana, un grupo de alumnos de 4º de Primaria del Colegio Paula Montal de Astorga se ha desplazado hasta la zona para liderar una jornada de reforestación en las áreas que el fuego calcinó el pasado verano.

La expedición, formada por niños y niñas de entre 9 y 10 años, ha trabajado en las inmediaciones del área recreativa de la localidad. Allí han plantado ejemplares de chopos, álamos y pinos, además de lavanda que los propios alumnos habían sembrado y cuidado previamente en el colegio.

Esta acción es el broche de oro al proyecto “Raíces entre cenizas, alas para despegar”. En él, los estudiantes han combinado la metodología de Aprendizaje-Servicio con el modelo ECO, propio del centro, basado en tres pilares: Explora, Crea y Ofrece. De esta forma, han pasado meses aplicando las Matemáticas a la vida real, calculando magnitudes, fracciones y operaciones básicas para organizar esta plantación.

El objetivo de la iniciativa es triple:

1. Emocional: Fomentar la empatía con el entorno y los seres vivos afectados por el fuego.

2. Social: Demostrar a los más pequeños que su esfuerzo personal puede transformar y recuperar un paisaje.

3. Académico: Aprender de forma vivencial para que el conocimiento sea mucho más significativo, competencial y esté conectado con el mundo real.

La jornada ha sido un éxito rotundo gracias a la implicación de los alumnos y a la colaboración del Ayuntamiento de San Esteban de Nogales. Asimismo, cabe destacar el apoyo altruista de negocios locales como Viveros MCR, Autocares Gelo y Vicente Cabello Espina, quienes han donado materiales y servicios para hacer posible esta iniciativa.