• La ordenación tendrá lugar el domingo 27 de septiembre, a las 18:00 horas, en la Catedral de Astorga. La víspera, su parroquia de Santa María de La Bañeza, acogerá una vigilia de oración

La Diócesis de Astorga vivirá el próximo domingo 27 de septiembre una jornada especialmente significativa con la ordenación como diácono permanente de Miguel Sierra Manteca, quien se convertirá en el primer diácono permanente de la diócesis asturicense.

La celebración tendrá lugar a las 18:00 horas en la Catedral de Astorga, donde Miguel Sierra recibirá el tercer grado del sacramento del Orden mediante la imposición de manos del arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes.

Como preparación para este acontecimiento, el sábado 26 de septiembre, a las 21:00 horas, se celebrará una vigilia de oración por su ordenación en la parroquia de Santa María de La Bañeza, comunidad parroquial a la que pertenece Miguel Sierra. Será un momento para acompañar con la oración al futuro diácono ante el paso que dará al día siguiente y el ministerio que comenzará a ejercer al servicio de la Iglesia diocesana.

Miguel Sierra, casado y padre de un hijo, culminará así el proceso de preparación para recibir un ministerio que tiene carácter permanente y que representa también un hito para la Diócesis de Astorga.

Un ministerio de servicio en la Iglesia

La Diócesis de Astorga instauró hace unos años el diaconado permanente, abriendo así la posibilidad de acceder a este ministerio a aquellos cristianos, tanto célibes como casados, que, sintiendo esta vocación específica y después del correspondiente periodo de discernimiento y formación, sean llamados a recibir el sacramento del Orden.

El diácono es el cristiano que recibe el tercer grado del sacramento del Orden mediante la imposición de manos del obispo y queda instituido y habilitado para servir al Pueblo de Dios a través de la Palabra, los sacramentos y la caridad.

Su vocación está especialmente vinculada al servicio fraterno, siguiendo el ejemplo de Cristo. Se trata de un ministerio ejercido desde el amor a Dios y a los hombres como respuesta a la llamada del Señor y al servicio de la misión de la Iglesia.

El diaconado permanente, como indica su propio nombre, supone una ordenación para siempre destinada al ejercicio de un ministerio eclesial. El sacramento del Orden confiere un carácter espiritual indeleble y estable.

Puede ser conferido tanto a hombres célibes como casados. En el caso de quienes reciben la ordenación siendo solteros, esta implica el compromiso de vivir el celibato de manera permanente.

Condiciones necesarias para el diaconado permanente

Los candidatos al diaconado permanente deben ser varones con vocación y con las cualidades humanas y espirituales necesarias para recibir el sacramento del Orden. Han de ser personas de fe y oración, con madurez humana y virtudes evangélicas, dispuestas a poner su vida y sus capacidades al servicio de la Iglesia y de los demás.

Entre las condiciones establecidas se encuentra una edad mínima de 25 años para los candidatos célibes. En el caso de los hombres casados, la edad mínima es de 35 años, con al menos cinco años de matrimonio y contando con el consentimiento y apoyo de la esposa. Como referencia, se establece una edad máxima situada alrededor de los 60 años.

Asimismo, los candidatos deben contar con una formación académica adecuada que les permita acceder a los estudios teológicos y realizar un periodo de preparación de aproximadamente tres años, durante el cual profundizan en las dimensiones humana, espiritual, doctrinal y pastoral necesarias para el ministerio que recibirán.

También se contempla que hayan ejercido o estén ejerciendo una profesión civil retribuida y que permanezcan al margen de la actividad política o sindical.

La ordenación de Miguel Sierra Manteca supondrá, de este modo, un paso significativo en la implantación del diaconado permanente en la Diócesis de Astorga y abrirá una nueva etapa con la incorporación del primer hombre llamado a ejercer de manera estable este ministerio de servicio a la Iglesia diocesana.