La asociación italiana Accoglienza Pellegrina y el sacerdote español César González Purroy fueron este año los elegidos para ser galardonados con el Premio Hermann Künig a la Hospitalidad, una distinción creada por la Asociación de Amigos del Camino de Künig para distinguir personas o instituciones destacadas por su labor hospitalaria en los caminos de peregrinación.

El acto de entrega del Premio Hermann Künig de la Hospitalidad tendrá lugar el próximo martes, 20 de octubre, a partir de las 13 horas, en el salón de actos del Museo de las Peregrinaciones y de Santiago, ubicado en Santiago de Compostela.

Se trata del segundo año en que se concede el Premio de la Hospitalidad, que el pasado año se entregó en la Colegiata de San Isidoro de León a la organización de Hospitaleros Voluntarios, que lleva más de tres décadas practicando la hospitalidad a donativo por los caminos de España y que ha movilizado en ese tiempo a millares de hospitaleros voluntarios de todos los continentes.

El jurado que concede los galardones está integrado por personalidades del mundo de la cultura y la peregrinación y como presidente al filósofo Rogelio Blanco, mientras que los vocales fueron Luis Celeiro, Ana Isabel Barreda, Xoxé María García Palmeiro, José de Cora Paradela, Luis Gutiérrez Perrino, Maite Moreno Sanes, Manuel Alejandro González Flores, Tomás Álvarez y Apolinar Fernández Franco, este último como secretario de actas.

Galardonados

Accoglienza Pellegrina es una organización de hospitalidad surgida en Italia, en 2013 e inspirada en el modelo español de los Hospitaleros Voluntarios. Desarrolla sus actividades en un marco de voluntariado gratuito, de forma que no gestiona por sí misma las estructuras de acogida, sino que colabora en su gestión, siempre que cumplan unos requisitos específicos, como que sean organizaciones o entidades sin ánimo de lucro y que practiquen la acogida “a donativo”.

La asociación mantiene una cercanía al Camino de Santiago, no solo atendiendo a peregrinos santiagueños sino que creó un camino desde Valpromaro a Pistoia, ciudad que conserva en su catedral una reliquia del Apóstol. En el año 2026 está dando apoyo a ocho centros de hospitalidad.

Por su parte, César González Purroy nació en Pamplona, en 1967. Ordenado sacerdote en 1997, en su tarea diaria ha tenido una permanente atención al mundo de la peregrinación, promoviendo y apoyando los centros de hospitalidad. Es párroco en Pamplona y delegado episcopal para el Camino de Santiago.

Su vocación de apoyo al peregrinaje surgió cuando era párroco de Santa María, en Viana, donde puso en funcionamiento en 2004 el albergue parroquial. En el año 2009 fue trasladado a Estella, donde creó el albergue parroquial de San Miguel y en 2014 fue destinado a Pamplona, también como párroco, donde puso en marcha el proyecto Betania, que incluye albergue para peregrinos, casa de voluntarios y centro de jóvenes, en un ala del convento de las Hermanas Recoletas.

A lo largo de toda su trayectoria, Cesar González Purroy ha motivado y asesorado a otros párrocos para expandir la actividad de acogida en la ruta jacobea. Por este motivo, el jurado del galardón no solo valoró su acción desplegada en Navarra en pro de la hospitalidad, sino la ejemplaridad, al considerar que “en un tiempo y una sociedad más economicista, cuando el propio Camino corre el peligro de asimilarse a un simple parque temático, la iglesia y sus representantes deben reforzar su presencia en la senda jacobea”.

Premio de la Hospitalidad

El Premio de la Hospitalidad fue instituido el pasado año por la Asociación de Amigos del Camino de Künig, entidad que en sus estatutos establece entre sus fines esenciales la promoción y difusión de los temas jacobeos y del peregrinaje, así como la defensa y promoción de los valores humanos en la peregrinación.

El Premio a la Hospitalidad lleva el nombre de Hermann Künig, en razón a que este monje alemán, autor de la primera guía para el peregrino, escrita en el siglo XV, concibió su obra como una herramienta esencial para orientar los pasos del peregrino, a fin de que este pudiese avanzar por la senda de Compostela gozando de seguridad y hospitalidad.

Instituido por una asociación sin ánimo de lucro, el Premio Hermann Künig a la Hospitalidad consiste en una placa de terracota elaborada por la ceramista Marta Rivera, que refleja a un peregrino medieval en ruta a Santiago, y un diploma honorario de reconocimiento. La terracota está inspirada en el grabado de la histórica guía de viajes escrita por el monje alemán y publicado en la edición de Leipzig (1521).