El salón de plenos se ha quedado pequeño este sábado por la tarde para rendir homenaje al gran artista cepedano, Benito Escarpizo, que ha sido recibido, bajo mazas, por la corporación municipal. «Aunque llegué a Madrid desde un pueblo muy pequeño (Otero de Escarpizo), gracias a las becas pude terminar mis estudios entre los tres mejores expedientes».

Escarpizo compaginó su actividad académica (por las mañanas) y la artística (tardes-noches), con exposiciones y trabajos dentro y fuera de España. «A lo largo de los años se van equiparando la ambición y las capacidades. En mi vida ha habido dos palabras: inspiración y amistad», ha manifestado.

Tiene en Astorga las vidrieras del ayuntamiento y en la Catedral, varias placas de personajes ilustres y el cariño de sus vecinos, que hoy han querido acompañarle.

El alcalde, José Luis Nieto, ha destacado su «contribución a la mejora y embellecimiento de la ciudad de Astorga y a la recuperación y embellecimiento de su patrimonio e historia, con su sobresaliente talento y su arte, dando además continúas muestras de sentido cívico, desinterés personal, probidad y bohonomía».

«Para mí Astorga es mi ciudad y ese sentimiento lo he llevado siempre entrañable. La práctica expresiva me ha permitido mostrar lo que siento. He vuelto a pintar y estoy a vuestra entera disposición. Gracias», ha finalizado el pintor.