Inmaculada del Peso, directora de Cáritas Diocesana de Astorga, ha destacado que el lema de este año invita a reflexionar sobre cómo cada uno puede aportar su grano de arena: “Es un lema que nos hace pensar en lo que cada uno de nosotros podemos aportar para que la esperanza en el mundo no caiga, y podamos seguir incrementándola, este es el objetivo que tiene Cáritas”.
Actualmente, Cáritas Diocesana cuenta con 119 personas contratadas y 147 voluntarios, y ha desarrollado durante el último año múltiples programas de intervención social. En 2024, la atención en acogida y atención primaria ha alcanzado a 1.209 personas, un número algo menor al del año anterior debido a la apuesta por una atención más personalizada y duradera. “Queremos ir más allá del reparto de alimentos y ropa, se trata de acompañar de verdad”, ha explicado Del Peso.
Uno de los datos más positivos es el incremento en el área de infancia y juventud, donde se ha atendido a 356 menores, casi un 96% más que el año anterior. También ha crecido la atención en el programa de mujer, con 268 mujeres atendidas, un 10% más, pese a contar con menos subvenciones. “Es uno de los programas que más alegrías nos da. Ya se están viendo casos de reinserción social”, ha señalado la directora.
En cuanto a formación y empleo, se ha activado desde enero una nueva agencia de colocación, cuyos resultados se evaluarán a largo plazo. En este ámbito colaboran de manera estable empresas como Inditex y Endesa. Además, 20 personas han participado en programas de trabajo en beneficio de la comunidad.
Uno de los pilares de Cáritas Diocesana son sus tres centros de atención residencial:
• La Casita de San José: 231 personas atendidas.
• Centro Las Cinco Llagas: 48 personas, con un equipo de 50 trabajadores.
• Centro Hogar 70: 76 usuarios, con un aumento de la inversión pese a la caída de subvenciones.
Del Peso ha subrayado que estos centros son “los buques insignia” y que “no se dejarán caer bajo ningún concepto”.
También se ha dado relevancia a la labor internacional de Cáritas, especialmente el proyecto en la República Democrática del Congo, donde se han rehabilitado cinco aulas, mejorado canalizaciones de agua y apoyado la formación de docentes. Esta colaboración se inició gracias a un sacerdote de la diócesis que trabajó allí.
Una de las campañas más importantes del año fue la campaña especial por la DANA de noviembre, que recaudó en total 146.844,32 euros, sumando las aportaciones de esa campaña y la de Navidad. “Todo lo recaudado se ha enviado a Cáritas Española para destinarlo a las zonas más afectadas”, ha asegurado Del Peso.
A nivel económico, el presupuesto total gestionado en 2024 ha sido de 3.663.484,70 euros, con fondos procedentes de subvenciones, aportaciones de residentes, donantes y socios. No obstante, la directora ha alertado de que los socios han disminuido, debido principalmente a su avanzada edad: “Tenemos que trabajar en una campaña seria para aumentar el número de socios, porque las subvenciones también están bajando”.
José Manuel Rivera, director de la Unidad Pastoral de Astorga, ha intervenido también para poner en valor el trabajo conjunto y coordinado con los servicios sociales y con entidades como Alimerka, con la que gestionan un programa de alimentos que ahora dará paso a un modelo de acompañamiento más integral.
Rivera ha destacado además la mejora en el área de menores, “hemos pasado de ocho a doce niños atendidos”, y el éxito de iniciativas como el festival de villancicos o el musical benéfico navideño. También ha anunciado la instalación de cuatro mesas petitorias este domingo en Astorga con motivo del Día de la Caridad: dos en la Catedral, una en la Plaza Mayor y otra en la zona de taxis.
Ambos portavoces han agradecido profundamente la colaboración de instituciones, empresas, donantes, socios y voluntarios: “Todo esto es posible gracias a quienes confían en Cáritas, porque saben que gestionamos con transparencia y vocación de servicio”, concluyó Inmaculada del Peso