• Los residentes denuncian problemas para acceder al consultorio médico, el cementerio o las fincas agrícolas mientras esperan una solución de la Diputación de León

El puente lleva cerrado desde marzo, pero en Miñambres de la Valduerna la sensación es que el tiempo se ha detenido. A un lado quedan la farmacia, el consultorio o algunas explotaciones agrícolas; al otro, vecinos mayores obligados a dar largos rodeos para hacer gestiones básicas. “Han dejado el pueblo dividido en dos completamente”, resume Milagros Santos, vocal de la localidad, en una entrevista concedida este miércoles al programa local de COPE Astorga.

La estructura permanece cerrada tanto al tráfico de vehículos como al paso de peatones desde el pasado 2 de marzo. Según explica Santos, la decisión se tomó después de detectarse problemas en una de las pilastras del puente, que “está completamente en el aire”.

“La primera incidencia se vio el 31 de enero. El día 2 de febrero se avisó a la Diputación y finalmente vinieron a cerrarlo el 2 de marzo”, relata.

Aunque entiende que el paso de camiones puede resultar peligroso, especialmente por la cercanía de la báscula utilizada por vehículos pesados, los vecinos cuestionan que no se haya habilitado ninguna alternativa provisional para el resto de usuarios.

La situación afecta especialmente a las personas mayores: “No es lo mismo recorrer 200 metros que tener que hacer cuatro kilómetros para ir a la farmacia”, lamenta Santos. También denuncia las dificultades para acudir al consultorio médico o para desplazarse hasta La Bañeza en transporte público, ya que el autobús escolar y de línea no puede acceder al núcleo afectado.

Las consecuencias llegan también al campo. Agricultores y ganaderos tienen que rodear por otras localidades para acceder a tierras y explotaciones situadas al otro lado del río.“El ganadero tiene la majada en el monte y no puede pasar hacia la vega. Esa no es la solución”, explica.

El cierre ha afectado incluso a servicios funerarios. Según relata la vocal, durante un funeral celebrado la pasada semana el féretro tuvo que ser trasladado por Villamontán para poder llegar hasta el cementerio, situado en la otra parte del pueblo respecto a la iglesia.

Los vecinos aseguran que han trasladado escritos y peticiones a la Diputación de León a través del ayuntamiento, incluida la solicitud de una rampa provisional para maquinaria agrícola y turismos, pero afirman que no han recibido respuesta.

“Diputación solo dice que hay aprobado un puente nuevo pendiente de licitación, pero eso no es la solución. Llevamos ya dos meses así”, señala Santos, que insiste en que ni el ayuntamiento ni la junta vecinal tienen competencias sobre la infraestructura.

Mientras esperan avances, el malestar crece entre parte de la población. “Los políticos se llenan la boca con la España vaciada y esto es un ejemplo de la España vaciada, que nadie se preocupa ni nos da una solución”, critica.

Pese a todo, los vecinos continúan reclamando al menos una medida provisional que permita recuperar parte de la movilidad cotidiana: “No pedimos que un puente nuevo se haga de hoy para mañana, pero sí que nos den alguna solución o, al menos, alguna explicación”, concluye.