Cultura asegura que el museo volverá a abrir de forma continuada este verano después de reparar goteras, galerías, humedades y suelos dañados
Las galerías recién pintadas, los andamios todavía colocados en la fachada y una nueva cubierta metálica para frenar las filtraciones marcan estos días el aspecto de la Casa Panero. El museo literario encara una nueva reapertura de verano después de meses de trabajos y una inversión que, según calcula el concejal de Cultura, Tomás Valle, supera ya los 30.000 euros entre actuaciones financiadas con fondos municipales y la herencia de Evaristo Fernández Blanco.
“Lo que estaba mal estará rematado esta semana”, asegura Valle, que defiende el trabajo realizado en el edificio frente a las críticas surgidas por el cierre continuado del museo durante buena parte del año.
La Casa Panero permanece cerrada de forma permanente desde hace meses, aunque el ayuntamiento mantiene las visitas bajo solicitud previa a través de la Oficina de Turismo y ha seguido utilizando el espacio para conferencias, presentaciones de libros y rodajes audiovisuales. Entre ellos, una película sobre Felicidad Blanc realizada por una productora de Alicante.
El concejal sostiene que el edificio arrastraba desde hace años problemas importantes de mantenimiento, especialmente en la cubierta y las galerías: “Las goteras no llevaban un año ni dos. Llevaban muchísimo tiempo”, afirma.
Las obras actuales incluyen la colocación de nuevas chapas aislantes en la cubierta para terminar con las filtraciones, el pintado de galerías exteriores, la reparación de humedades interiores y el arreglo de suelos deteriorados y levantados por el paso del tiempo.
Parte de las actuaciones, como el acondicionamiento de las galerías, se han financiado con fondos procedentes de la herencia de Evaristo Fernández Blanco, mientras que otros trabajos se están ejecutando con medios propios del ayuntamiento.
Valle calcula que solo la intervención en las galerías ha rondado los 15.000 euros y estima que la cifra total invertida supera ya los 30.000 euros sumando cubiertas, pintura, alquiler de maquinaria y otras actuaciones de mantenimiento.
El responsable de Cultura insiste además en que el cierre permanente durante el invierno responde al escaso número de visitas fuera de temporada: “No merece la pena tener allí una persona continuamente”, señala. Según explica, el museo volverá a abrir de manera estable durante la temporada turística, como ya ocurrió en veranos anteriores.
La Casa Panero, inaugurada como museo en 2011 en la vivienda familiar de Leopoldo Panero, se ha convertido en uno de los espacios culturales más simbólicos de Astorga y en uno de los principales referentes de la llamada Escuela de Astorga.