La diócesis de Astorga ha presentado hoy en la sala de reuniones del Obispado el nuevo Directorio de Iniciación Cristiana, un documento que sustituye al vigente desde 2007 y que ya está en aplicación desde el pasado mes de marzo. El texto establece cinco itinerarios diferenciados para quienes desean incorporarse a la vida cristiana, en función de la edad y el momento en que se encuentren, desde la infancia hasta la edad adulta.
El administrador diocesano, F. Javier Gay Alcain, ha subrayado que el directorio responde a la primera misión de la Iglesia, “anunciar a Jesucristo y hacer cristianos”, y que su principal novedad es “la apertura a todas las personas, en cualquier circunstancia, y la acogida de cada una en su situación concreta”. Entre los ejemplos, ha citado los bautismos de niños mayores de siete años, que antes eran excepcionales y ahora se plantean con un proceso propio, o los casos de adultos que solicitan la confirmación en edades avanzadas.
El delegado de Pastoral, José Manuel Carrasco Pascual, ha recordado que el anterior directorio estaba centrado únicamente en el itinerario clásico, desde el bautismo de los niños en la primera infancia hasta la confirmación, y ha destacado el carácter participativo del nuevo documento: “No ha sido un trabajo de expertos en despacho, sino un proceso coral en el que han intervenido consejos, laicos y organismos diocesanos desde 2023”.
Por su parte, el delegado de Catequesis, Enrique Martínez Prieto, ha explicado que el texto desarrolla cinco caminos de iniciación: tres para quienes fueron bautizados de niños (según hayan completado o interrumpido el proceso en distintas etapas) y dos para quienes no recibieron el bautismo, diferenciando entre menores y mayores de 18 años. Subrayó además el acento evangelizador del directorio, que “no busca simplemente transmitir contenidos doctrinales, sino introducir a los candidatos en la vida de fe, la celebración y la caridad”.
El nuevo directorio, aprobado el 27 de marzo bajo el pontificado de Jesús Fernández (hoy obispo de Córdoba), se concibe como un material de consulta disponible en la web diocesana. Cada sacerdote ya cuenta con un ejemplar, y se ha realizado un pedido para los catequistas. Según ha señalado la diócesis, el objetivo es ofrecer un marco común para toda la comunidad cristiana, especialmente en las zonas rurales, donde será necesario un trabajo conjunto de parroquias y unidades pastorales.