• El administrador diocesano se ha puesto en contacto con el párroco y el alcalde tras la riada mortal del sábado; las dos víctimas, de 62 años, serán despedidas este lunes en Ponferrada

La Diócesis de Astorga se ha unido en oración por las dos mujeres fallecidas y por las personas afectadas por la riada registrada el pasado sábado 15 de agosto en Manzanedo de Valdueza, en el municipio de Ponferrada. El administrador diocesano ha trasladado además al párroco y al alcalde la disposición de la Iglesia diocesana a colaborar en la atención a los afectados.

Las dos víctimas, María Concepción Garrido Álvarez y María Begoña Pérez Álvarez, ambas de 62 años, serán despedidas este lunes 17 de agosto en Ponferrada. El funeral por María Concepción Garrido se celebrará a las 17:00 horas en la basílica de La Encina, mientras que por María Begoña Pérez se rezará una oración a las 17:45 horas en el tanatorio La Encina.

A continuación reproducimos íntegramente el comunicado remitido por la Diócesis de Astorga:

COMUNICADO DE LA DIÓCESIS DE ASTORGA

LA DIÓCESIS DE ASTORGA SE UNE EN ORACIÓN CON LA PARROQUIA DE MANZANEDO DE VALDUEZA TRAS LA RIADA MORTAL

La tarde del sábado 15 de Agosto ha quedado marcada por las fuertes tormentas que han afectado a numerosos puntos del Bierzo. En concreto, una riada ha provocado un desplazamiento de tierra en Manzanedo de Valdueza, en el término municipal de Ponferrada.

El Administrador diocesano se ha puesto en contacto con el párroco, así como con el alcalde para manifestar la cercanía a todos los heridos y afectados, y ponernos a disposición de las autoridades civiles en la ayuda y la atención a todas las personas que están sufriendo las consecuencias de esta tormenta. Asimismo, desea manifestar su agradecimiento por el esfuerzo encomiable de Bomberos de Ponferrada, a Policía Nacional, a Policía Local, al Centro Coordinador de Emergencias y al Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias (Gripde) y a al resto de autoridades civiles.

Finalmente, nuestra iglesia particular se une en oración y envía sus condolencias a las familias de las dos mujeres fallecidas (DEP). A la vez, ruega para que los heridos y afectados puedan recuperar cuanto antes la normalidad de sus vidas y para que juntos cuidemos nuestra casa común que es la tierra en la que vivimos.