El reglamento, fruto de un acuerdo de anoche entre el Parlamento y el Consejo, auspiciado por la Presidencia española y que cuenta con el respaldo de la Comisión, apuesta por “intensificar significativamente los esfuerzos para construir una RTE-T sostenible y resiliente”. De hecho, las 430 ciudades principales de la red tendrán que desarrollar planes de movilidad urbana sostenible para promover un transporte de “bajas emisiones”.
En el caso de Castilla y León, el nuevo reglamento, según la documentación consultada por Ical, recoge cuatro nodos urbanos en la Comunidad, en Burgos, León, Salamanca y Valladolid, así como que sus cuatro aeropuertos formen parte de la Red Transeuropea. Sin embargo, sitúa en la red básica, que debe estar operativa en 2030, las terminales intermodales -ferrocarril y carretera- de León y Valladolid, mientras las de Burgos y Salamanca forman parte de la red global.
Además, se incorpora como red básica extendida (2040) en construcción la línea desde Palencia hacia Cantabria, y en la global el tramo entre Astorga (León) y El Bierzo y entre Burgos y Miranda, hacia Logroño. En la considerada como global figura la Ruta de la Plata, como la línea desde la capital hacia Medina del Campo, Zamora, Puebla de Sanabria y Orense.
En el caso de los corredores ferroviarios de pasajeros, los nuevos mapas recogen las líneas de alta velocidad desde Madrid a Valladolid, Burgos, León y Asturias o Medina del Campo y Salamanca, como hacia Zamora y Galicia. También figura la Ruta de la Plata, la construcción de un nuevo tramo entre Astorga y El Bierzo, así como entre Palencia y Santander; Burgos y Vitoria, y Ávila y Segovia.
Gobernanza
Para garantizar la finalización oportuna de la red (para 2030 para la red central, 2040 para la red central extendida y 2050 para la red integral), este acuerdo, según fuentes de la Comisión, incluye una mejor gobernanza, con, por ejemplo, proyectos ejecución para los principales tramos transfronterizos y otros tramos nacionales específicos a lo largo de los nueve corredores de transporte europeos.
Además, Bruselas entiende que esto, junto con una mayor alineación entre los planes nacionales de transporte e inversión y los objetivos de la RTE-T, garantizará la coherencia a la hora de establecer prioridades para infraestructura e inversión.
Próximos pasos
El acuerdo político alcanzado anoche debe ahora adoptarse formalmente. Una vez que el Parlamento Europeo y el Consejo completen este proceso, las nuevas normas se publicarán en el Diario Oficial de la Unión Europea y entrarán en vigor 20 días después.
El lanzamiento de la nueva RTE-T y sus nueve nuevos corredores de transporte europeos será un tema clave en los Connecting Europe Days que se celebrarán en Bruselas del 2 al 5 de abril de 2024 y que supone el evento tradicional de la movilidad en Europa.