La Vía de la Plata vuelve a caminar en Castilla y León. La provincia de Salamanca ha acogido durante las últimas semanas la finalización de los trabajos de campo del proyecto “Marcar, Señalizar, Caminar”, una actuación impulsada para mejorar la orientación y seguridad de los peregrinos en la Vía de la Plata y contribuir a la recuperación de una de las grandes rutas históricas del Camino de Santiago en España a su paso por la Comunidad.
Una de las novedades de esta fase del trabajo ha sido que se ha realizado de la mano de las asociaciones jacobeas de la provincia, pocas veces consultadas para las actuaciones sobre el Camino, y se ha hecho recorriendo a pie la totalidad del trazado jacobeo entre el Puerto de Béjar y el límite con Zamora, incluyendo variantes y accesos urbanos, en total más de 170 kilómetros. Con un objetivo: analizar exhaustivamente toda la señalética para proponer su actualización y replanteamiento de la ruta desde la experiencia real del peregrino.
El proyecto nace de la voluntad de la Junta de Castilla y León de atender y mejorar la Vía de la Plata y se desarrolla gracias a la colaboración entre la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Astorga, como entidad promotora, las asociaciones territoriales de la ruta —AZACS, ACASAN, por la parte de Zamora, y Salamanca en la Vía de la Plata— y la experiencia acumulada de Camino Francés Federación en materia de itinerarios jacobeos y acogida tradicional.
A lo largo de intensas jornadas de trabajo desarrolladas durante los últimos meses, los técnicos, y voluntarios de Salamanca, realizaron un estudio completo del itinerario a pie y en bicicleta documentando sobre el terreno cruces, variantes, zonas urbanas complejas y puntos sensibles relacionados con la seguridad vial.
Como resultado de esta primera intervención se han identificado y georreferenciado 504 puntos de interés para la futura mejora de la señalización, todos ellos documentados fotográficamente y analizados desde la perspectiva real del peregrino. También se han reflejado las “deficiencias en el trazado salmantino de la Vía de la Plata, sobre todo debido al deterioro sufrido por las señales instaladas en la última actuación global al respecto, acometida hace ya años por el Patronato Provincial de Turismo, correcta en cuanto a criterios y ubicaciones. También la ciudad de Salamanca manifiesta una notable capacidad de mejora de la orientación del peregrino en su ruta hacia Santiago, tal y como concluye el análisis técnico desarrollado sobre el terreno del proyecto ‘Marcar, Señalizar, Caminar’”.
La actuación parte de una idea fundamental: la señalización sobre el terreno continúa siendo uno de los aspectos más valorados por quienes recorren el Camino de Santiago durante días o semanas enteras. Perderse o no perderse puede marcar profundamente la experiencia final del peregrino y su recuerdo del territorio que atraviesa.
En el caso de la Vía de la Plata, esa necesidad resulta especialmente importante debido a la singularidad histórica y territorial del itinerario. La ruta conserva una personalidad propia dentro de los Caminos de Santiago: más de dos mil años de historia acumulada como calzada romana, vía pecuaria, corredor comercial y camino de peregrinación han configurado un trazado complejo y extraordinariamente rico desde el punto de vista patrimonial.
Esta doble condición —camino romano y camino de peregrinación— convierte a la Vía de la Plata en una de las rutas históricas más complejas y con mayor personalidad de toda la red jacobea europea, afirman.
Ese carácter histórico convierte a Salamanca en uno de los grandes territorios jacobeos de Castilla y León. Desde las dehesas del sur provincial hasta el paso por la capital salmantina los paisajes abiertos del norte, la Vía de la Plata mantiene una identidad reconocible y diferente, vinculada a la propia evolución histórica del oeste peninsular.
El trabajo desarrollado durante esta primera fase ha permitido además detectar algunos de los principales puntos sensibles y con problemas del itinerario. Especialmente los cruces con infraestructuras viarias o la orientación urbana dentro de la ciudad de Salamanca, donde se considera que existe un amplio margen de mejora.
Las asociaciones implicadas consideran que la recuperación de la Vía de la Plata pasa necesariamente por dos elementos esenciales: una red de acogida tradicional suficiente y una señalización adecuada que devuelva confianza y visibilidad al itinerario.
La iniciativa cuenta con financiación de la Junta de Castilla y León, a través de la convocatoria de subvenciones en concurrencia competitiva de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte destinada a entidades sin ánimo de lucro para financiar actuaciones singulares de repercusión regional para la Comunidad. El proyecto completo abarca las provincias de Salamanca, Zamora y León.