El acto de nombramiento del Mantenedor de las Justas del Passo de Honroso de Hospital de Órbigo, en este 25º aniversario de la recreación histórica, ha estado presidido, en la mañana de este domingo, por la emoción. Las cuatro sanitarias que vivieron los momentos duros de la pandemia durante el confinamiento y las diferentes olas, han recibido el reconocimiento del Ayuntamiento y de todos los vecinos por su entrega.

Las doctoras Isabel Miguélez y Ana Cieza, y las sanitarias Manuela Ferrero y María Jesús Garmón han sentido el cariño de los dos pueblos que de esta manera han querido agradecer la dedicación sin horarios, y con los escasos medios de que disponían, para hacer frente al desafío sanitario de la Covid-19.

Las sanitarias fueron recibidas en la puerta del Ayuntamiento por el alcalde de Hospital, Enrique Busto, y dos mantenedores de ediciones pasadas, el juez José Antonio Vázquez Taín y el coronel de la Academia Básica del Aire de La Virgen del Camino, Juan Antonio Ballesta Miñarro.

El acto celebrado en el Salón de Plenos del Consistorio lo abría el regidor afirmando que “es un reconocimiento que todos tuvimos claro en la Corporación y que queremos hacerlo extensivo a toda la sanidad rural de la provincia”.

Ana Cieza ha dado las gracias en nombre de sus compañeras por “habernos hecho partícipes de esta fiesta que llena de orgullo y emoción a los habitantes de estos dos pueblos y que no han podido disfrutar estos dos años”, un nombramiento que también ha querido compartirlo con “todos los compañeros de la sanidad rural”.

La doctora ha recordado los momentos duros, el mantenimiento de la distancia social “perdiendo el contacto unos con otros y a pesar de eso hemos intentado en la medida de lo posible con nuestro trabajo estar a vuestro lado y velar por vuestra salud. Nos hemos sentido queridas y acompañadas, el broche final ha sido este nombramiento que ha hecho que nos enorgullezcamos y hayamos sentido vuestro cariño y respeto”.

Su compañera, Isabel Miguélez, en un discurso interrumpido por la emoción, hizo un símil con la lucha de los caballeros de la Edad Media que “luchaban con lanzas y espadas, nosotras no teníamos ni lanzas ni espadas, pero sí contamos con el apoyo de todo el pueblo que a pesar del miedo y la incertidumbre nos daba ganas de combatir a este enemigo que no sabíamos por donde agarrarlo, nos daba fuerza y motivación”. Recordó que “en la época que estuve aquí” antes de jubilarse “fue en la que no teníamos ningún arma pero el pueblo nos aportó todo, desde mascarillas hechas con los manteles, epis de bolsas de basura, pantallas realizadas con 3D, hasta los cafés que nos llevaba la gente del pueblo para seguir manteniendo las fuerzas a media mañana”.

Los cuatro títulos de Mantenedor de las Justas fueron entregados por el alcalde; el presidente de la Diputación, Eduardo Morán; el subdelegado del Gobierno, Faustino Sánchez; y la delegada territorial, Esther Muñoz.

Seiscientos años después, a Don Suero de Quiñones le ha salido unas competidoras a la altura de su valor y coraje, y así lo han reconocido todos, autoridades y vecinos, quienes han participado del acto celebrado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.

El acto contó con la presencia del ex gerente de Atención Primaria, José Pedro Fernández, quien estuvo al frente de la lucha contra la pandemia, destacando que “tuve alrededor unos equipos extraordinarios y a partir de ahí todo fue mucho más fácil”, poniendo de relieve que la palabra mantenedor lleva implícitos “valores tan importantes como la fuerza, el sacrificio, la inteligencia, el honor, la lealtad, todo eso que tenéis vosotras y os sobra”.

El acto concluía con las palabras del presidente de la Asociación Española de Fiestas y Recreaciones Históricas, Antonio Madrid, señalando que, después de dos años de pandemia, “teníamos muchas ganas de salir a la calle y de hablar de nuestra historia”, e invitó a disfrutar de la fiesta y de la historia “con prudencia porque no hemos terminado” con la covid.