La Diócesis de Astorga se vistió de gala para vivir la quinta coronación canónica de su historia. Como ya ocurriera con la Virgen de La Encina, la del Castro, las Angustias de Cacabelos y la Virgen de la Peña en Congosto, Nuestra Señora de los Dolores recibió este sábado en la Catedral la mayor distinción concedida por la Iglesia, tres años después de iniciarse el expediente que señalaba la tradición del culto, la devoción y el valor artístico de esta imagen de más de 300 años de antigüedad.

El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, fue el encargado de presidir la Misa Pontifical, que culminó con el rito de la coronación tras un septenario con gran asistencia de devotos de la Dolorosa. «Mirando a nuestra Madre, viéndola coronada, sabremos que nosotros, por el bautismo, participamos de la condición real de Jesucristo, participamos de la corona de la Madre para, por los caminos de la historia, realizar el anuncio del Reino de Dios, acoger los brotes del Reino de Dios. Enhorabuena, queridos amigos, porque habéis promovido esta coronación, como el reconocimiento de la tierna devoción de un pueblo y que coronar a nuestra Madre, la Virgen de los Dolores, a quien tenéis esta singular y especial devoción, sea una ocasión para reavivar vuestra fe, para alentar vuestra esperanza y para estimular la realización de la Caridad en las pequeñas cosas de cada día. Qué nuestra Madre, la Virgen de los Dolores interceda por nosotros, interceda por la Iglesia que peregrina en Astorga, que interceda para que surja la vida como vocación a las diversas realidades de la vida eclesial para seguir anunciando al mundo la sabiduría de la Cruz gloriosa de nuestro Señor Jesucristo», proclamó Argüello.

También tuvo unas palabras de consuelo para todas las personas afectadas por los incendios en nuestra Diócesis. «Aunque a veces tenemos experiencias de un dolor que nadie puede consolar, como la madre que ve que se le muere un hijo, o estas semanas en parte del territorio de la Diócesis, cuando varios de nuestros hermanos han visto cómo se les quemaban las casas, incluso cómo se quemaba el templo parroquial, alguna ermita, o cómo han muerto personas a causa de los terribles incendios que han afectado tanto al territorio, a las personas, a las parroquias, a los pueblos de esta querida Diócesis, a veces, con experiencias de dolor inconsolables. Sin embargo, tenemos alguien ante quien llorar, ante quien poder ofrecer nuestras lágrimas, tenemos a alguien que nos pueda enseñar a que ese dolor abra rincones del corazón, rincones que nos abran a la esperanza, a la solidaridad de unos con otros, a la fraternidad, al compromiso para abordar las causas de los problemas y paliar las consecuencias de los mismos», exclamó.

La parte musical de la eucaristía corrió a cargo de la Coral Excelsior, dirigida por Milagros Alonso, el grupo de metales de Abraham González y varios músicos bajo la batuta de Miguel Ángel Rodríguez Villacorta. El párroco de San Bartolomé, Enrique Martínez, finalizó dando las gracias a todos los que han contribuido a preparar esta coronación, los actos previos, la realización de la Obra Social en el centro de Las Cinco Llagas y a difundir el valor de la devoción a la Virgen.

Procesión triunfal

A la conclusión de la celebración, con Nuestra Señora de los Dolores ya coronada, tuvo lugar la procesión triunfal de gloria en su honor, acompañada por sus madrinas de honor, Nuestra Señora del Castro y Nuestra Señora de la Encina, autoridades, pendones y más de medio centenar de cofradías, asociaciones y hermandades de la Diócesis y de otros puntos de la provincia de León, en dirección a la iglesia de San Bartolomé. La Banda Municipal de Astorga, La Banda Municipal de La Bañeza y el grupo de gaitas Sartaina amenizaron la parte musical, haciendo frente a la lluvia.

Salió en primer lugar Nuestra Señora del Castro, conocida como la Virgen de la Lluvia, vestida con un manto de espolín de seda brocada con motivos florales de color, regalado por un devoto, fue llevada en un trono de la cofradía de la Vera Cruz y Confalón de Astorga, en el que habitualmente procesionan el San Juan y el Resucitado, realizado en madera y con algunos remates en dorado. Se colocó delante de la capilla de la majestad y fue portada por más de 40 braceros, coordinados por los Procuradores de la Tierra.

Por su parte, Nuestra Señora de la Encina, que vistió un manto de terciopelo azul intenso, bordado en oro y con el escudo del Bierzo en la espalda, fue llevada en el trono del centenario de su coronación, realizado en madera y recubierto de plata, obra del taller de orfebrería Villarreal de Sevilla. Fue portada por 40 braceras de la Real Hermandad de Jesús Nazareno de Ponferrada y acompañada por numerosos miembros de la Asociación de la Virgen de la Encina.

La Dolorosa de Astorga

Nuestra Señora de los Dolores, también conocida como la Dolorosa de Astorga, es una talla realizada por José de Rozas el año 1705. La Virgen aparece derrumbada por el dolor al pie de la cruz, su cabeza está elevada, tiene la boca ligeramente abierta y los ojos se alzan hacia el cielo en actitud suplicante. Como elemento accesorio, además de los puñales, porta una diadema de orfebrería rematada por dieciocho rayos intercalados.

El acto que protagonizó hoy, la coronación canónica se trata de la mayor distinción que la iglesia concede a una imagen para subrayar la devoción por una determinada advocación de la Virgen María.

En el caso de Nuestra Señora de los Dolores, de Astorga, se abrió expediente para su Coronación en el año 2022. En dicho expediente se señalaba la tradición del culto y la devoción a la Virgen de los Dolores en Astorga y el valor artístico de su imagen. Además, se indicaban los distintos actos para la coronación.