• El pescador leonés ha terminado 12.º en la clasificación individual del Mundial Máster de Salmónidos Mosca de Noruega, con 64 capturas

De las orillas del Órbigo a otro oro mundial. Pablo Castro Pinos, de Villoria de Órbigo, se ha proclamado campeón del mundo Máster de Salmónidos Mosca con la selección española, que ha revalidado en Noruega el título conseguido el pasado año en Asturias.

El XI Campeonato del Mundo Máster se ha disputado del 27 de julio al 2 de agosto en Koppang, con diferentes sectores de competición en ríos y lagos de la región noruega de Innlandet. España se colocó al frente de la clasificación desde la primera jornada y terminó campeona con 87 puntos, con una amplia ventaja sobre Italia, plata con 127, y Francia, bronce con 132.

Castro ha contribuido al triunfo con una actuación que le ha situado en el 12.º puesto de la clasificación individual, con 26 puntos y 64 capturas. España completó su éxito con otro oro: Jordi Oliveras se proclamó campeón del mundo individual.

El título prolonga una trayectoria internacional que comenzó para Pablo Castro en 2003. Llegaba a Noruega con 25 internacionalidades y cuatro campeonatos del mundo por equipos, y vuelve ahora a sumar un oro con España después de formar parte también de la selección que conquistó el Mundial Máster de 2025 en Asturias.

Antes de viajar a Noruega, el pescador de Villoria ya había subido al podio esta temporada. En mayo consiguió el bronce individual en el Campeonato de España de Salmónidos Mosca y formó parte de la selección asturiana que se proclamó campeona por autonomías.

Detrás de los títulos hay una relación con la pesca que comenzó mucho antes de las competiciones. Castro ha contado en anteriores entrevistas que creció prácticamente a orillas del Órbigo y se define como “hijo de Villoria”. De niño ya se levantaba temprano para pescar antes de ir al colegio y con el paso de los años aquella afición terminó llevándole a competir al máximo nivel internacional.

El vínculo con su tierra tampoco ha desaparecido después de tantos campeonatos. “Yo soy ‘papuzo’, soy hijo de Villoria”, explicaba años atrás al recordar sus comienzos junto al río. Una relación que acompaña una carrera de más de dos décadas defendiendo a España en competiciones internacionales y que suma ahora otro oro mundial conseguido a más de 2.000 kilómetros del Órbigo.