El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, abogó hoy por la digitalización y las energías renovables como herramientas para mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Hay que hacer, dijo, un uso eficiente del agua en un momento en el que es cada vez un recurso más escaso. “Tenemos que ser capaces de aplicar nuevas tecnologías para aprovecharla”, remarcó durante una visita a las obras del sector VII en el Canal del Páramo Bajo de León.

Planas aseguró que el Gobierno tiene la voluntad de hacer “todo aquello que esté en nuestra mano para mejorar el regadío y la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Si no lo conseguimos, tenemos un problema de futuro”. Esa rentabilidad pasa también por lograr una reducción de costes para el agricultor y no se trata, dijo, de aplicar la doble tarifa que solicitan y que no se ha conseguido poner en marcha por dificultades que también atañen al ámbito europeo.

“La vía del medio y largo plazo pasa necesariamente por las energías renovables. En buena parte del regadío en las propias balsas se dispone de placas fotovoltaicas y elementos que contribuyan a disminuir el coste energético”, afirmó antes de señalar que “no hay una solución mágica, la solución realmente es conseguir la eficiencia energética a través de las energías renovables y eso significa mayor inversión, pero aprovechando los fondos que tenemos ahora tenemos que hacerlo, particularmente con cargo a los fondos de recuperación”.

El regadío, insistió, tiene que ser rentable y productivo “y de ahí la importancia de actuaciones como esta” dijo sobre las casi 24.000 hectáreas que suponen el conjunto de la intervención en el Canal del Páramo Bajo que hoy visitó.

Planas, quien recordó que Castilla y León acapara el 26,7 por ciento de las actuaciones en materia de regadío que se llevan a cabo en España -con 17 actuaciones en curso por importe de casi 250 millones-, comentó también que la Comunidad recibirá 83 millones para proyectos relacionados con esta materia procedentes del Fondo de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

El presidente de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo, Herminio Medina, aprovechó la presencia del ministro -que también acudió a la sede del colectivo, para pedir la ejecución de las obras que están paralizadas, como las de las balsas del río Órbigo o las de los embalses de las Cuezas en la cuenca del río Carrión. “Eso no se puede dejar paralizado, porque seria una guerra si tenemos los años más secos. No podemos hacer todo de hoy para mañana… sin agua no hay vida”, reflexionó.

Medina también recordó al ministro que los agricultores ahorran el agua que pueden para garantizar el suministro cuando escasea y defendió que los campos de la provincia tienen que tener prioridad sobre el resto. “Este pantano de Riaño se va quedando corto. La vaca lechera ya no da. Nos quieren llevar el agua para Valladolid y Palencia. Primero tenemos que regar León”, manifestó antes de recordar que la comunidad que dirige “está hipotecada con el banco para muchísimos años, con créditos por más de 60 millones” por las obras acometidas.