Suárez-Quiñones ha comprobado este miércoles los trabajos de restauración que se han venido desarrollando en el municipio leonés de Quintana del Castillo tras el importante incendio que arrasó 2.124 has en 2015 y que afectó a un ave protegida, como es el urogallo. El consejero de Medio Ambiente ha indicado que de las 800 has de pino quemadas, se van a repoblar unas 500.

La Junta de Castilla y León, con la colaboración del Gobierno, los municipios y otras entidades públicas y privadas, en los últimos años ha reforestado 249 hectáreas con más de 300.000 árboles y se han efectuado tratamientos selvícolas en la zona afectada por el incendio y su entorno. La inversión total en las actuaciones de restauración asciende a 770.000 euros, que se elevan a 1,2 millones de euros si se consideran también los trabajos preventivos en su entorno.

Quiñones ha avanzado también que se invertirán otros 2,6 millones de euros en próximas actuaciones en otras zonas calcinadas en la provincia como Castrocontrigo o Encinedo.

El incendio de 2015

El 13 de julio de 2015 se originó un incendio forestal en las proximidades de Palaciosmil, que afectó a una superficie de 2.124 hectáreas; el 97% se ubica en el término municipal de Quintana del Castillo y el 3% en el de Valdesamario. Alrededor del 50% era superficie arbolada (1.074 hectáreas), formada principalmente por robledales de monte bajo y pinares de repoblación.

La mayor parte de la superficie afectada, el 85%, corresponde a seis montes de utilidad pública (MUP) propiedad de entidades locales y cogestionados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. Aunque el incendio no afectó a terrenos incluidos en la Red Natura 2000, sí causó daños al hábitat de urogallo cantábrico, en peligro de extinción, que ocupaba parte de la zona.

FOTO: ICAL