Desde UPL La Bañeza denunciamos la reducción de los recursos de Pediatría en nuestro centro de salud, una decisión que vuelve a poner de manifiesto la forma en la que la Junta de Castilla y León está gestionando la sanidad en el medio rural.

Lo ocurrido en La Bañeza no es un hecho aislado, sino un ejemplo más de una política sanitaria basada en soluciones provisionales que no resuelven el problema de fondo. En lugar de reforzar las plantillas y garantizar una atención estable, se adoptan medidas que terminan debilitando unos servicios para tratar de cubrir las carencias de otros.

Esta forma de actuar tiene consecuencias directas para las familias que viven o quieren vivir en el medio rural. Si las administraciones no son capaces de garantizar unos servicios públicos de calidad, especialmente en un ámbito tan esencial como la sanidad, resulta mucho más difícil que las familias jóvenes puedan asentarse en nuestros pueblos y comarcas.

Lejos de solucionar el problema, estas políticas erráticas solo contribuyen a cronificar la falta de profesionales y el deterioro de los servicios públicos. Castilla y León necesita una planificación seria, estable y con visión de futuro que garantice una asistencia sanitaria de calidad para todos los ciudadanos, con independencia del lugar donde vivan.