– Los actos comienzan este miércoles con una velada-filandón. Hasta el domingo permanece abierta la exposición que recrea una escuela y recorre cien años de educación pública
Valdespino de Somoza inicia este miércoles, 5 de agosto, a las 20 horas, los actos del centenario de la construcción de las escuelas con una velada, en la que se recordará cómo en 1926 el pueblo maragato entendió la importancia de educar a sus hijos e hijas y, recurriendo a la tradición comunal del concejo, unió sus esfuerzos personales, materiales y económicos para construir el edificio, en el que además de enseñar, sirvió, y aún sirve, como punto de encuentro de celebraciones comunitarias.
Los actos se desarrollarán hasta el fin de semana con el hilo conductor de la exposición ‘Las Escuelas de Valdespino: cien años de un faro educativo’, en la que se recrea una escuela con pupitres, pizarra, mapas, libros y enciclopedias antiguos, fotografías, un rincón de homenaje a los maestros y maestras, y material escolar de las diferentes generaciones que aprendieron entre los muros del edificio, que fue escuela desde 1926 a 1977. La exposición se puede ver hasta el 9 de agosto en horario de 19 a 21 horas.
Este jueves, la profesora de la Universidad de León, Isabel Cantón, ofrecerá una conferencia, a partir de las 19 horas, sobre las escuelas rurales de Maragatería. Y el programa finaliza el domingo por la tarde con juegos tradicionales. Todos los actos coinciden con la fiesta patronal de Las Nieves y se celebran en las escuelas y el casino, dos edificios contiguos ubicados en el centro del pueblo.
Comisión de vecinos y obras
Todo comenzó en el concejo celebrado el 18 de julio de 1924, cuando el pueblo acordó la constitución de una comisión de vecinos que coordinaría los pasos hasta ver el edificio en pie. Meses después, en marzo de 1925, la pedanía aprueba la construcción y en abril de 1926 adjudica las obras. Paralelamente, el pueblo también decidía construir una torre con reloj que le ha dado la personalidad al edificio, y que hoy es todo un símbolo de Valdespino.
Como recordaba una de las ‘memorias’ del pueblo, Saturnino Ares, en el libro de Antoni Pacios, ‘Valdespino de Somoza. Maragatería. Regreso al pasado’, en la construcción se volcó todo el pueblo aportando cada uno lo que mejor podía: “Las escuelas nuevas se hicieron (…) siendo alcalde Antonio Seco. Los arrastres de los materiales los hizo el pueblo con sus carros, de Astorga; el dinero se sacó de la venta de terreno del pueblo en Corrales, en la Reguera y en el Plantel (la actual calleja se prolongaba hasta los Praos de Arriba), en los Prados de Arriba. No faltó la ayuda de los hijos de Valdespino que vivían en Galicia, Méjico, Buenos Aires, etc. Y la gestión del diputado Miguel Seco, hijo de Valdespino”.
Las escuelas de Valdespino formaron parte de los 4.000 centros escolares construidos en España entre 1923 y 1927, tras la aprobación en 1920 del Real Decreto de 23 de noviembre que transfirió al Estado la responsabilidad directa de construir edificios escolares.