- La documentación de Apiolae analiza 26 factores y califica los impactos adversos como compatibles o moderados, sin ninguno severo o crítico
Los colectivos contrarios a la planta de biometano proyectada en Val de San Lorenzo han comenzado a difundir uno de los documentos incluidos por la propia empresa promotora, Apiolae S.L., en la tramitación de la Autorización Ambiental Integrada. Se trata del análisis del impacto local del proyecto, que estudia 26 factores durante las fases de construcción, funcionamiento y cese de la instalación.
El documento concluye que “la mayoría de los efectos identificados son negativos”, aunque inmediatamente matiza que su magnitud se mantiene en niveles “compatibles o moderados”. En ninguna de las tres fases aparecen impactos clasificados como severos o críticos.
Durante el funcionamiento de la planta, el análisis contabiliza 13 impactos negativos de los 26 factores estudiados, equivalentes al 50 %. Otros siete se consideran nulos, cuatro no evaluables y dos positivos. Entre los negativos, diez están clasificados como compatibles y tres como moderados.
La relación incluye posibles efectos sobre la calidad de vida de la población, los olores, la calidad del aire, el ruido, las emisiones atmosféricas, el suelo, las aguas superficiales, la vegetación, la fauna y el paisaje.
Frente a ellos, el documento recoge dos impactos positivos durante el funcionamiento. Uno corresponde al empleo, con una previsión de cinco puestos de trabajo directos en la planta y diez indirectos externos, y el otro al consumo de recursos locales.
La fase de construcción, estimada en unos diez meses, concentra el mayor número de factores con valoración negativa: 17 de los 26 analizados. Siete se califican como compatibles y diez como moderados. En esta etapa aparecen también afecciones al Camino de Santiago Francés y al patrimonio cultural, además de cuestiones relacionadas con aire, ruido, agua, suelo, vegetación, fauna y paisaje. Como impacto positivo se contempla el trabajo temporal para empresas durante las obras.
Para un eventual cese de la actividad, el estudio identifica 14 impactos negativos, diez compatibles y cuatro moderados. La recuperación del suelo aparece como el único efecto positivo de esta fase.
Los colectivos que se oponen a la instalación han enviado el documento a los medios para que pueda conocerse cómo ha valorado el propio promotor los efectos del proyecto. En su mensaje animan a consultar el contenido completo y a que cada persona “saque sus propias conclusiones”.
El informe procede de la Memoria de Autorización Ambiental Integrada de julio de 2026 presentada por Apiolae. El proyecto contempla una instalación para producir biometano mediante el tratamiento de residuos no peligrosos, acompañada de producción de fertilizantes, y actualmente continúa su tramitación ambiental.
La documentación se encuentra en información pública después de que la Junta de Castilla y León publicara el correspondiente anuncio en el Boletín Oficial de Castilla y León el pasado 17 de agosto.
Alegaciones hasta el 28 de septiembre
La plataforma Arraizgo ha dejado en la copistería CiberAstor de Astorga copias de las alegaciones al proyecto de la planta de biometano prevista en Val de San Lorenzo, dirigidas especialmente a quienes quieran presentarlas y tengan dificultades para acceder a la documentación por internet.
Junto al escrito, Arraizgo ha facilitado las instrucciones para presentar las alegaciones y una hoja de preguntas frecuentes. El plazo permanece abierto hasta el 28 de septiembre.