Hace más de seis años, un peregrino alemán inició la “siembra de Rosas” en los caminos de peregrinación de España… y continuó por otros puntos de Europa. Hoy centenares de lugares del continente están adornados con una rosa roja, brillante y resistente, muy similar en su forma a la rosa silvestre y conocida como Rosa Peregrina.

En el arranque de toda la historia está una mujer: Matilde Ferrer, la bióloga valenciana que creó esta variedad de rosa, hoy sumamente popular, y que ella bautizó como rosa Castell d´Alaquàs, quien recibirá un homenaje el próximo jueves en Santa Marina del Rey.

El “viaje” de una rosa

Un día, hace ya más de seis años, pasó por el vivero valenciano donde se cultivaba aquella rosa un personaje especial: Norman Sinclair.

Nacido en Venezuela, Norman marchó muy joven a Alemania, donde ejerció la profesión de médico. Apasionado del mundo floral, aprovechó su jubilación para continuar activo en una floristería, en Westfalia; pero amaba utilizar sus tiempos de descanso para recorrer mundo… Y en el vivero valenciano de los Ferrer le regalaron unos plantones de aquella rosa sencilla y de color vivo; unos plantones que fue dejando en su Camino a Compostela.

Así empezó la historia de la expansión de la Rosa Peregrina por los caminos de peregrinación. Hoy se la puede ver en Compostela, en Colonia, en El Cebreiro, junto al busto que recuerda al sacerdote Elías Valiña, creador de la flecha amarilla, o en Vacha, Turingia, Alemania, en el lugar donde estaba el convento de Hermann Künig von Vach, el autor de la primera guía escrita para los peregrinos a Compostela, allá por el siglo XV.

Norman Sinclair ha llenado de rosas los caminos. Para él, esas rosas son un mensaje viviente de paz y fraternidad; en un mundo en el que sobra la crispación y la xenofobia,

El próximo día 17, Norman Sinclair estará también en Santa Marina del Rey, León, en el sencillo homenaje que la Asociación de Amigos del Camino de Künig hará a Matilde Ferrer, en el curso de un programa cultural, dedicado al papel de la mujer en el mundo de la peregrinación.

Un acto de gran contenido

El acto comenzará a las siete de la tarde en el Salón de esta villa leonesa, y en él intervendrán la doctora Victorina Alonso, para hablar de la mujer en la historia del Camino de Santiago. Y a continuación, Marcelino Álvarez, un experto en materia de Seguridad, se centrará en el tema Peregrinas y Seguridad.

Seguidamente, se efectuará el homenaje a Matilde Ferrer, a quien se le entregará un simbólico Bastón del Peregrino; un elemento clave del viajero a Compostela, que no sólo servía de apoyo sino de arma de defensa e incluso de pértiga, para salvar regueros o espacios escabrosos.

En  diversos puntos de León, incluso, el bastón del peregrino tuvo antaño una función relacionada con la hospitalidad. En lugares donde no existía hospital de peregrinos, solía haber un representante del Concejo vecinal encargado de asistir a mendicantes y peregrinos. de modo que cuando estos se presentaban ante él este les entregaba una vara o bastón con la que se presentaban ante el vecino que le tocaba atender al viajero, las más de las veces dándole algo de comer y un lugar, en el pajar, para dormir.

La creadora de la variedad de la rosa peregrina, estará acompañada en el acto por su hijo, Arnau García Ferrer, quien hace varios años participó con el propio Norman Sinclair en la plantación de rosas peregrinas por diversos lugares del Camino de Künig, como Santa Marina del Rey, Benavides y Celadilla, y en la propia ciudad de León,

Matilde Ferrer, Norman Sinclair, Arnau García Ferrer; el alcalde de Santa Marina del Rey, Francisco Javier Álvarez, y  el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig, Tomás Álvarez, visitarán previamente el lugar en el que hace años Norman y Arnau plantaron las flores, en el paso del Órbigo, al lado del monumento al peregrino que recuerda que por ese entorno pasó en el siglo XV el monje que luego escribiría la primera guía para los peregrinos: Hermann Künig von Vach.

Tanto en el Salón de Actos como en el monumento al peregrino, no faltará la música de gaita de Jose Luis, desgranando canciones populares leonesas, recordando el papel de la música en la peregrinación, un arte que ha alegrado desde la Edad Media el paso del caminante; tal como narran las crónicas de diversos peregrinos.